Pechugas de pollo a la crema

La pechuga de pollo es carne magra, por lo que tiende a secarse. La salsa de nata no solo enriquece el sabor, sino que su contenido graso suple la jugosidad que le falta a la carne. La técnica de sartén se basa en disolver los jugos caramelizados (fond): 'levantamos' con la nata los restos sabrosos pegados al fondo de la sartén al freír la carne, para que no se pierda nada.
🕒 Tiempo de prep. 10 min
🍳 Tiempo de cocción 20 min
Tiempo total 30 min
🍽️ Raciones 5 raciones
🔥 Calorías 420 kcal
🌍 Cocina Bistró moderno

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Sartén grande
  • Mazo para carne

Información sobre alérgenos

⚠️ Lácteos

Instrucciones

1

Corta la pechuga en filetes y aplánalos ligeramente para que tengan el mismo grosor. Salpimienta.

Consejo: El grosor uniforme asegura que todos los filetes se hagan a la vez y no se seque la parte más fina.
2

Calienta el aceite de oliva en la sartén a fuego medio-alto y dora la carne por ambos lados (aprox. 3 min por lado). Retira a un plato.

Consejo: No hace falta que se haga del todo por dentro, porque se cocerá en la salsa. El objetivo es crear la capa dorada exterior (reacción de Maillard).
3

A la grasa restante añade la mantequilla y el ajo machacado. Sofríe medio minuto hasta que huela bien.

Consejo: La mantequilla da cremosidad a la salsa, ¡pero cuidado de no quemar el ajo!
4

Vierte la nata y hierve hasta que empiece a espesar (reducción). Raspa los restos dorados del fondo de la sartén.

Consejo: Esto es 'desglasar', lo que da profundidad al sabor de la salsa.
5

Vuelve a poner la carne en la salsa (¡con el jugo que haya soltado!), incorpora el queso rallado y cocina 2-3 minutos más hasta que el queso se funda y la carne se caliente.

Consejo: El queso espesa más la salsa. Si queda muy espesa, puedes aligerarla con un poco de agua.
6

Espolvorea con perejil fresco y sirve con pasta o arroz.

Consejo: Añade la hierba fresca siempre al final para conservar su color y aroma.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Por qué quedó dura la carne?
La cocinaste demasiado. La pechuga se hace muy rápido; si el centro está blanco, ya está. La cocción prolongada vuelve gomosas las fibras.
¿Por qué está líquida la salsa?
No cociste (redujiste) la nata suficiente tiempo, o usaste nata baja en grasa que espesa peor.

Ingredientes

  • 500 g Filete de pechuga de pollo
  • 250 ml Nata para cocinar (mín. 20%)
  • 2 cda. Mantequilla
  • 3 dientes Ajo
  • 2 cda. Aceite de oliva
  • 1 cdita. Sal
  • 0.5 cdita. Pimienta negra molida
  • 50 g Queso rallado (Parmesano o similar)
  • 1 manojo Perejil fresco