Pimienta blanca: La especia más suave pero con carácter para los amantes de los sabores finos
Descripción
La pimienta blanca se elabora del fruto de la planta Piper nigrum, igual que la pimienta negra, sin embargo, gracias a su diferente modo de procesamiento difiere también en carácter, sabor y uso. La pimienta blanca es la semilla interna seca tras retirar la cáscara de los granos de pimienta maduros; así su sabor es más suave, menos picante, pero aun así característico.
Para platos más finos, salsas de color claro, sopas y platos de pescado o ave es la elección ideal, ya que no tiñe la comida, al mismo tiempo que otorga ese fondo ligero, picante y especiado que la pimienta negra muchas veces suprimiría.
Uso de la pimienta blanca
- Para salsas de color claro: por ejemplo bechamel, salsa de queso.
- En sopas: para condimentar cremas, caldos, sopa de pescado.
- Para pescado y ave: especialmente platos de carne blanca.
- Para platos con huevo: tortilla, crema de huevo, revuelto.
El aroma de la pimienta blanca recién molida es más leve, pero más complejo que el de la pimienta negra. Enfatiza la sofisticación de los platos, por eso se usa a menudo también en cocinas profesionales.
Efectos en la salud y valor nutricional
El principal principio activo de la pimienta blanca es la piperina, que puede estimular la digestión, el metabolismo y ayudar a la absorción de otros nutrientes. Rica en antioxidantes, puede ser antibacteriana, y contribuir al aumento de la circulación sanguínea.
100 gramos de pimienta blanca poseen alto contenido en fibra y minerales, pero naturalmente la usamos en dosis pequeñas. El consumo regular y moderado puede ser parte de una dieta consciente de la salud.
Para quien busca una especia más comedida, pero aun así aromática para platos de color claro o sabor más sensible, la pimienta blanca es una elección excelente: clásica, pero no estridente.