Vasitos de crema de mascarpone con fresas

El secreto del postre en vaso perfecto es el juego de texturas: la suavidad de la crema ligera, la frescura de la fruta y la consistencia del bizcocho. Este postre no es solo una superposición de capas, sino un equilibrio de sabores: la grasa del mascarpone se rompe con la acidez de la fruta, mientras que la vainilla redondea el conjunto.
🕒 Tiempo de prep. 25 min
Tiempo total 1 h 25 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 345 kcal
🌍 Cocina Internacional

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Batidora de varillas: Para montar la nata bien firme.
  • Bol grande: Para mezclar la crema.
  • Vasos de cristal: 4 uds., de unos 200-300 ml para servir.
  • Cuchillo afilado y tabla: Para preparar las fresas.

Información sobre alérgenos

⚠️ Lácteos
⚠️ Gluten

Instrucciones

1

Vierte la nata fría en un bol limpio y bátela hasta obtener picos firmes. Estará lista cuando al levantar la varilla el pico se mantenga y no se doble.

Consejo: La nata debe estar helada para tener éxito. En la nata caliente la grasa no forma una estructura estable y podría cortarse convirtiéndose en mantequilla.
2

En otro bol, bate el mascarpone con el azúcar glas, la vainilla y una pizca de sal hasta que esté suave. Después, incorpora la nata montada con movimientos envolventes para no romper las burbujas de aire.

Consejo: Saca el mascarpone de la nevera 15 minutos antes. Si está muy frío y duro, costará mezclarlo sin grumos con la nata.
3

Lava las fresas, quítales el tallo y córtalas en dados pequeños. Reserva algunas bonitas para la decoración final.

Consejo: Lava las fresas justo antes de usarlas, el agua acelera el deterioro y ablanda la pulpa.
4

Prepara los vasos. Trocea un bizcocho en el fondo de cada vaso. Pon una cucharada de crema de mascarpone y esparce fresas picadas.

Consejo: El bizcocho absorberá la humedad de la crema y el jugo de la fresa, no hace falta mojarlo aparte salvo que te guste muy blando.
5

Añade una cucharadita de mermelada sobre la capa para intensificar el sabor. Continúa con las capas (bizcocho, crema, fresa) hasta llenar el vaso.

Consejo: El sabor concentrado de la mermelada complementa genial la fruta fresca, dando profundidad al postre.
6

Decora la cima con las fresas reservadas y una hoja de menta fresca.

Consejo: Golpea suavemente la menta en tu mano antes de ponerla para liberar sus aceites esenciales.
7

Refrigera al menos 1 hora (mejor más) para que los sabores se mezclen y el bizcocho se ablande.

Consejo: Durante el enfriado el bizcocho se hidrata con la crema, logrando esa textura de tarta.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Por qué se ha bajado la nata?
Probablemente la nata no estaba suficientemente fría o la batiste demasiado tiempo con el mascarpone. ¡Monta la nata siempre recién salida de la nevera!
¿Puedo prepararlo con antelación?
¡Sí, incluso mejor! En una noche los bizcochos se ablandan perfectamente y los sabores se asientan. Consumir en 24 horas.
¿Puedo usar fresas congeladas?
Para la crema sí, pero para decorar no lo recomiendo, porque al descongelarse se quedan pochas y sueltan agua.

Ingredientes

  • 300 g Fresas frescas (maduras y bonitas)
  • 200 ml Nata para montar fría (min. 30% M.G.)
  • 200 g Queso mascarpone
  • 50 g Azúcar glas
  • 1 cdita. Extracto de vainilla
  • 50 g Mermelada de fresa (alto contenido en fruta)
  • 100 g Bizcochos de soletilla
  • 5 hojas Menta fresca
  • 1 pizca Sal (para realzar sabores)