- El sabor a cebolla es demasiado fuerte.
- Después de rallarla, deja reposar la cebolla 5 minutos en zumo de limón; esto la 'cocina' un poco y le quita la fuerza agresiva.
Kéfir probiótico de cebolla y jengibre
Puede sonar extraño al principio, pero la combinación de cebolla y lácteos fermentados (piensa en el tzatziki) no es ninguna locura. Esta bebida es más un 'chupito' funcional que un postre: los compuestos sulfurosos de la cebolla, el picante del jengibre y los probióticos del kéfir trabajan juntos para potenciar el sistema inmunológico.
Ingredientes
500
ml
Kéfir
20
g
Cebolla (pelada)
5
g
Jengibre fresco
1
cdita.
Zumo de limón
1
cdita.
Miel
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Equipamiento necesario
- Rallador fino
- Colador
Información sobre alérgenos
Lácteos
Instrucciones
1
✓
Ralla la cebolla y el jengibre con la parte más fina del rallador (hasta obtener una pasta).
Consejo: De la pasta se liberan mejor los principios activos que de los trozos grandes.
2
✓
Mezcla el kéfir con la miel y el zumo de limón, y luego añade la pasta rallada.
Consejo: La miel y el limón ayudan a suavizar la crudeza de la cebolla.
3
✓
Deja reposar 5-10 minutos y cuélalo (si te molestan los trocitos), o bébetelo con la fibra.
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 500 ml Kéfir
- 20 g Cebolla (pelada)
- 5 g Jengibre fresco
- 1 cdita. Zumo de limón
- 1 cdita. Miel