Kéfir probiótico de cebolla y jengibre

Puede sonar extraño al principio, pero la combinación de cebolla y lácteos fermentados (piensa en el tzatziki) no es ninguna locura. Esta bebida es más un 'chupito' funcional que un postre: los compuestos sulfurosos de la cebolla, el picante del jengibre y los probióticos del kéfir trabajan juntos para potenciar el sistema inmunológico.
🕒 Tiempo de prep. 10 min
Tiempo total 10 min
🍽️ Raciones 2 raciones
🔥 Calorías 120 kcal
🌍 Cocina Internacional

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Rallador fino
  • Colador

Información sobre alérgenos

⚠️ Lácteos

Instrucciones

1

Ralla la cebolla y el jengibre con la parte más fina del rallador (hasta obtener una pasta).

Consejo: De la pasta se liberan mejor los principios activos que de los trozos grandes.
2

Mezcla el kéfir con la miel y el zumo de limón, y luego añade la pasta rallada.

Consejo: La miel y el limón ayudan a suavizar la crudeza de la cebolla.
3

Deja reposar 5-10 minutos y cuélalo (si te molestan los trocitos), o bébetelo con la fibra.

Preguntas frecuentes sobre la receta

El sabor a cebolla es demasiado fuerte.
Después de rallarla, deja reposar la cebolla 5 minutos en zumo de limón; esto la 'cocina' un poco y le quita la fuerza agresiva.

Ingredientes

  • 500 ml Kéfir
  • 20 g Cebolla (pelada)
  • 5 g Jengibre fresco
  • 1 cdita. Zumo de limón
  • 1 cdita. Miel