- Quedó demasiado ácida.
- La acidez del tomate varía. Una pizca de bicarbonato puede neutralizar el ácido, o más azúcar puede equilibrar la sensación de sabor.
- Quedó aguada.
- Cuece más tiempo sin tapa para que el agua se evapore (reducción), o espesa con un poco de roux o almidón.
Sopa de tomate clásica
Un clásico del comedor escolar que, hecho en casa, entra en otra dimensión. El secreto está en la concentración de sabores: el sofrito de cebolla y verduras (caramelización) saca el dulzor que equilibra la acidez natural del tomate. El resultado es una sopa sedosa y armónica que calienta en invierno y refresca en verano si se toma fría.
Ingredientes
800
g
Tomate pelado (conserva) o tomate fresco maduro
1
ud.
Cebolla
2
dientes
Ajo
1
tallo
Apio (tallo o trozo de raíz)
1
ud.
Zanahoria
2
cda.
Aceite de oliva
1
cda.
Azúcar (al gusto)
500
ml
Caldo de verduras o agua
1
manojo
Albahaca fresca
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Equipamiento necesario
- Olla
- Batidora de mano
- Rallador para el queso
Información sobre alérgenos
Apio
Instrucciones
1
✓
Pica la cebolla y el ajo. Corta la zanahoria y el apio en rodajas finas.
Consejo: Las verduras aportan un dulzor natural a la sopa, por lo que necesitarás menos azúcar añadido.
2
✓
Pocha la cebolla en el aceite hasta que esté transparente, luego añade la zanahoria, el apio y el ajo. Sofríe 5-6 minutos hasta que empiecen a oler.
Consejo: El sofrito (reacción de Maillard) crea sabores más profundos que si solo los hirvieras en agua.
3
✓
Vierte el tomate y el caldo. Salpimienta y añade el azúcar.
Consejo: Si usas conserva, enjuaga la lata con un poco de agua y échala también; cada gota de sabor cuenta.
4
✓
Cocina a fuego medio durante 20-25 minutos, hasta que la zanahoria esté totalmente tierna.
Consejo: Estará lista cuando la zanahoria se deshaga con la cuchara.
5
✓
Retira del fuego, echa la albahaca fresca y tritura hasta obtener una crema fina con la batidora.
Consejo: No cuezas la albahaca, porque pierde su aroma fresco y se oscurece. Se cocinará lo suficiente con el calor de la sopa al triturar.
6
✓
Pruébala y rectifica el equilibrio dulce-salado-ácido si es necesario. Sirve con pasta de letras o queso.
Consejo: Una gota de buen aceite de oliva virgen extra por encima realza el sabor del tomate (el licopeno, pigmento del tomate, es liposoluble).
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 800 g Tomate pelado (conserva) o tomate fresco maduro
- 1 ud. Cebolla
- 2 dientes Ajo
- 1 tallo Apio (tallo o trozo de raíz)
- 1 ud. Zanahoria
- 2 cda. Aceite de oliva
- 1 cda. Azúcar (al gusto)
- 500 ml Caldo de verduras o agua
- 1 manojo Albahaca fresca