- ¿Por qué me ha quedado líquida la salsa?
- No escurriste suficiente el pepino. El pepino suelta mucha agua tras salarlo, y hay que eliminarla.
Salsa de nata con pepino y eneldo
Uno de los acompañamientos más refrescantes de la cocina húngara, pariente cercano del tzatziki griego, pero adaptado a nuestro paladar con una rica nata fresca. La frescura anisada del eneldo y el crujido del pepino son el contrapunto perfecto para asados grasos o estofados especiados.
Ingredientes
200
ml
Nata fresca (tipo Crème fraîche)
1
manojo
Eneldo fresco
1
ud.
Pepino (tipo holandés)
1
diente
Ajo
1
cda.
Zumo de limón
0.5
cdita.
Sal
0.25
cdita.
Pimienta negra
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Equipamiento necesario
- Rallador
- Colador o paño de cocina para escurrir
Información sobre alérgenos
Lácteos
Instrucciones
1
✓
Lava el pepino (o pélalo si prefieres) y rállalo con la parte gruesa del rallador.
Consejo: La piel tiene mucho sabor, pero si te resulta amarga, es mejor pelarlo.
2
✓
Sala el pepino rallado y déjalo reposar 10-15 minutos.
Consejo: La sal extrae el agua de las células del pepino (ósmosis). Si no haces esto, tu salsa se aguará más tarde.
3
✓
Escurre muy bien el pepino apretando con las manos y desecha el líquido.
Consejo: Cuanto más seco esté el pepino, más cremosa se mantendrá la salsa final.
4
✓
Mezcla la nata fresca con el pepino escurrido, el ajo machacado, el eneldo picado fino y el zumo de limón. Pimienta al gusto.
Consejo: La grasa de la nata es la que 'transporta' los sabores. Con una nata baja en grasa quedará más líquida.
5
✓
Refrigera al menos 10 minutos antes de servir para que los sabores se integren.
Consejo: Está más rica fría y la textura se volverá más firme.
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 200 ml Nata fresca (tipo Crème fraîche)
- 1 manojo Eneldo fresco
- 1 ud. Pepino (tipo holandés)
- 1 diente Ajo
- 1 cda. Zumo de limón
- 0.5 cdita. Sal
- 0.25 cdita. Pimienta negra