Salsa de nata con pepino y eneldo

Uno de los acompañamientos más refrescantes de la cocina húngara, pariente cercano del tzatziki griego, pero adaptado a nuestro paladar con una rica nata fresca. La frescura anisada del eneldo y el crujido del pepino son el contrapunto perfecto para asados grasos o estofados especiados.
🕒 Tiempo de prep. 25 min
Tiempo total 25 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 90 kcal
🌍 Cocina Húngara

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Rallador
  • Colador o paño de cocina para escurrir

Información sobre alérgenos

⚠️ Lácteos

Instrucciones

1

Lava el pepino (o pélalo si prefieres) y rállalo con la parte gruesa del rallador.

Consejo: La piel tiene mucho sabor, pero si te resulta amarga, es mejor pelarlo.
2

Sala el pepino rallado y déjalo reposar 10-15 minutos.

Consejo: La sal extrae el agua de las células del pepino (ósmosis). Si no haces esto, tu salsa se aguará más tarde.
3

Escurre muy bien el pepino apretando con las manos y desecha el líquido.

Consejo: Cuanto más seco esté el pepino, más cremosa se mantendrá la salsa final.
4

Mezcla la nata fresca con el pepino escurrido, el ajo machacado, el eneldo picado fino y el zumo de limón. Pimienta al gusto.

Consejo: La grasa de la nata es la que 'transporta' los sabores. Con una nata baja en grasa quedará más líquida.
5

Refrigera al menos 10 minutos antes de servir para que los sabores se integren.

Consejo: Está más rica fría y la textura se volverá más firme.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Por qué me ha quedado líquida la salsa?
No escurriste suficiente el pepino. El pepino suelta mucha agua tras salarlo, y hay que eliminarla.

Ingredientes

  • 200 ml Nata fresca (tipo Crème fraîche)
  • 1 manojo Eneldo fresco
  • 1 ud. Pepino (tipo holandés)
  • 1 diente Ajo
  • 1 cda. Zumo de limón
  • 0.5 cdita. Sal
  • 0.25 cdita. Pimienta negra