Pollo Cacciatore con polenta cremosa

El 'pollo alla cacciatore', o sea, pollo a la cazadora, es uno de los platos más honestos del campo italiano. El secreto está en la paciencia y las capas: la carne se deshace lentamente en su propio vapor y en la salsa de tomate y vino, absorbiendo todos los aromas de las especias. La polenta cremosa que lo acompaña no es solo una guarnición, es un abrazo suave de maíz que recoge perfectamente esa salsa densa y sabrosa.
🕒 Tiempo de prep. 25 min
🍳 Tiempo de cocción 45 min
Tiempo total 1 h 10 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 720 kcal
🌍 Cocina Italiana

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Sartén grande de fondo grueso con tapa
  • Cazo
  • Varillas
  • Cuchara de madera

Información sobre alérgenos

⚠️ Leche

Instrucciones

1

Seca bien los contramuslos con papel de cocina, luego salpimiéntalos generosamente por todos lados. Calienta el aceite en la sartén y pon el pollo con la piel hacia abajo. Fríe hasta que la piel esté dorada oscura y crujiente, dales la vuelta y dora 2 minutos más. Saca la carne y reserva.

Consejo: La humedad es enemiga de la piel crujiente. Si la superficie está seca, el dorado (reacción de Maillard) empieza al instante en el aceite caliente, dando profundidad al sabor.
2

En la grasa que quedó, pocha la cebolla picada hasta que esté transparente y blanda. Añade el ajo machacado y sofríe medio minuto más hasta que huela bien.

Consejo: Añade el ajo al final, porque por su alto contenido en azúcar se quema rápido y amarga.
3

Moja la sartén con el vino blanco y rasca con la cuchara de madera lo pegado en el fondo. Hierve 2-3 minutos hasta que se evapore el alcohol.

Consejo: Esos restos pegados en el fondo son puro sabor concentrado. La acidez del vino ayuda a soltarlos (desglasar) para que se integren en la salsa.
4

Añade el tomate, el orégano y vuelve a meter el pollo en la salsa. Tapa y cocina a fuego lento (chup-chup) 35-40 minutos hasta que la carne esté tierna.

Consejo: En la cocción lenta tapada, el colágeno de la carne se convierte en gelatina, espesando la salsa y dejando la carne melosa.
5

Mientras, hierve el agua en un cazo, sala y vierte la sémola en lluvia removiendo constantemente con varillas. Baja el fuego al mínimo y cuece sin dejar de remover hasta que esté blanda.

Consejo: Remover todo el rato evita grumos y ayuda a soltar el almidón para que la polenta quede cremosa.
6

Cuando la polenta esté lista (cremosa y se separe de las paredes), retira del fuego. Mezcla la mantequilla fría y el parmesano.

Consejo: Incorporar mantequilla fría al final (montar) da un brillo extra y sedosidad al plato.
7

Sirve la polenta caliente y cremosa con el pollo jugoso, y espolvorea por encima la albahaca fresca troceada.

Consejo: Pon las hierbas frescas siempre al final para que el calor no mate sus aceites esenciales.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Por qué no se dora el pollo?
Seguramente pusiste mucha carne a la vez en la sartén o la piel estaba mojada. ¡Sécala bien y fríe en tandas!
Salieron grumos en la polenta, ¿qué hago?
¡Que no cunda el pánico! Retírala del fuego y pásale la batidora con cuidado hasta que esté fina, luego sigue cocinando.

Ingredientes

  • 8 ud. Contramuslos de pollo (con piel y hueso)
  • 3 cda. Aceite de oliva
  • 1 ud. Cebolla
  • 3 dientes Ajo
  • 1 dl Vino blanco seco
  • 400 g Tomate troceado en conserva
  • 1 puñado Albahaca fresca
  • 1 cdita. Orégano seco
  • 250 g Sémola de maíz (polenta)
  • 1 l Agua o caldo
  • 50 g Mantequilla fría
  • 50 g Queso Parmesano rallado
  • 1 pizca Sal y pimienta recién molida