- Se salió el queso al hornear.
- Probablemente cortaste el bolsillo demasiado profundo o lo llenaste demasiado. Usa palillos para cerrar la abertura y envuelve el queso en el jamón/carne.
- La carne quedó seca.
- La horneaste demasiado tiempo. La pechuga de pollo está lista cuando su temperatura interna alcanza los 73-74 °C. Si no tienes termómetro, fíjate en las fibras: si ya no está rosa, sácala inmediatamente.
Pechuga de pollo rellena de queso
Ingredientes
Equipamiento necesario
- Cuchillo afilado para filetear
- Sartén (con mango metálico si va al horno, o bandeja aparte)
- Pinzas para carne
- Palillos (opcional para cerrar)
Información sobre alérgenos
Instrucciones
Lava las pechugas y sécalas bien. Con un cuchillo afilado, haz un corte horizontal profundo formando un bolsillo, pero ten cuidado de no cortar los tres lados. Ábrela como un libro.
Salpimenta ligeramente el interior. Coloca una loncha de jamón en cada una, encima la mozzarella, espolvorea con parmesano y albahaca troceada, y cierra la tapa.
Machaca el ajo. En un cuenco pequeño, mézclalo con el aceite de oliva, el pimentón, el zumo de limón, la sal y la pimienta.
Unta ambos lados de las pechugas rellenas con este aceite especiado.
Precalienta el horno a 180 °C. Calienta una sartén a fuego medio-alto y marca las pechugas por ambos lados durante 2-3 minutos hasta que tengan una bonita costra rojiza-dorada.
Pasa las carnes a una bandeja de horno (o mete la sartén si es apta) y hornea durante 20-25 minutos, hasta que el queso se funda y la carne esté hecha.
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 4 ud. Pechugas de pollo (aprox. 150-200 g cada una)
- 200 g Queso Mozzarella (en bloque, loncheado)
- 50 g Queso Parmesano (recién rallado)
- 2 dientes Ajo
- 1 manojo Albahaca fresca
- 3 cda. Aceite de oliva
- 1 cdita. Sal
- 1 pizca Pimienta negra recién molida
- 1 cdita. Pimentón dulce
- 4 lonchas Jamón ahumado (fino)
- 1 cdita. Zumo de limón (para el marinado)