Mermelada de albaricoque casera

El sabor del verano en un tarro. El secreto de una buena mermelada de albaricoque es la fruta madura y aromática y la paciencia. Durante la cocción el agua se evapora, los sabores se concentran y la pectina natural de la fruta gelifica el resultado. Una tostada con mantequilla y esta mermelada equivale a un viaje en el tiempo a la infancia.
🕒 Tiempo de prep. 15 min
🍳 Tiempo de cocción 40 min
Tiempo total 55 min
🍽️ Raciones 5 raciones
🔥 Calorías 200 kcal
🌍 Cocina Húngara

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Olla grande y ancha (para una evaporación más rápida)
  • Cuchara de madera
  • Tarros esterilizados
  • Batidora de mano (opcional)

Instrucciones

1

Lava bien los albaricoques, quítales el hueso y córtalos en cuartos. ¡Desecha las partes estropeadas!

Consejo: Solo se consigue una mermelada duradera con fruta impecable. Puedes dejar la piel, le da carácter y color.
2

Pon a la fruta en la olla, vierte encima el azúcar y el zumo de limón. Déjalo reposar 15 minutos para que suelte jugo.

Consejo: La presión osmótica del azúcar extrae agua de las células de la fruta, así nadará en su propio jugo antes de cocerse. (Ósmosis)
3

Empieza a cocinar a fuego medio. Cuando hierva, baja el fuego y cocina removiendo constantemente hasta que espese (aprox. 30-40 minutos).

Consejo: La acidez del limón y el azúcar ayudan a 'activar' la pectina de la fruta, responsable de la gelificación.
4

Si te gusta con tropezones, déjala así; si la prefieres más fina, pásala por la batidora. Llena los tarros limpios en caliente.

Consejo: Los tarros deben estar calientes (p. ej., calentados en el horno) para que no estallen con la mermelada hirviendo.
5

Cierra inmediatamente y ponlos boca abajo 5 minutos. Deja enfriar lentamente en un sitio abrigado (entre mantas).

Consejo: El vapor de la mermelada caliente expulsa el aire, y al enfriarse se crea el vacío que sella el tarro herméticamente. (Conservación)

Preguntas frecuentes sobre la receta

La mermelada ha quedado muy líquida.
¡Cuécela más tiempo! El espesamiento depende de la evaporación del agua. Haz la prueba del plato: pon una gota en un plato frío; si cuaja, está lista.
Se ha oscurecido.
La has cocido demasiado tiempo o a fuego muy alto, y el azúcar ha empezado a caramelizarse. No sabe mal necesariamente, pero el color será más oscuro.
Se ha estropeado en la despensa.
El tarro no estaba lo bastante limpio o no cerraba herméticamente. La esterilización y ponerlo boca abajo es clave.

Ingredientes

  • 1000 g Albaricoques maduros (pesados sin hueso)
  • 400 g Azúcar blanco
  • 2 cda. Zumo de limón fresco