- La mermelada ha quedado muy líquida.
- ¡Cuécela más tiempo! El espesamiento depende de la evaporación del agua. Haz la prueba del plato: pon una gota en un plato frío; si cuaja, está lista.
- Se ha oscurecido.
- La has cocido demasiado tiempo o a fuego muy alto, y el azúcar ha empezado a caramelizarse. No sabe mal necesariamente, pero el color será más oscuro.
- Se ha estropeado en la despensa.
- El tarro no estaba lo bastante limpio o no cerraba herméticamente. La esterilización y ponerlo boca abajo es clave.
Mermelada de albaricoque casera
El sabor del verano en un tarro. El secreto de una buena mermelada de albaricoque es la fruta madura y aromática y la paciencia. Durante la cocción el agua se evapora, los sabores se concentran y la pectina natural de la fruta gelifica el resultado. Una tostada con mantequilla y esta mermelada equivale a un viaje en el tiempo a la infancia.
Ingredientes
1000
g
Albaricoques maduros (pesados sin hueso)
400
g
Azúcar blanco
2
cda.
Zumo de limón fresco
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Equipamiento necesario
- Olla grande y ancha (para una evaporación más rápida)
- Cuchara de madera
- Tarros esterilizados
- Batidora de mano (opcional)
Instrucciones
1
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Lava bien los albaricoques, quítales el hueso y córtalos en cuartos. ¡Desecha las partes estropeadas!
Consejo: Solo se consigue una mermelada duradera con fruta impecable. Puedes dejar la piel, le da carácter y color.
2
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Pon a la fruta en la olla, vierte encima el azúcar y el zumo de limón. Déjalo reposar 15 minutos para que suelte jugo.
Consejo: La presión osmótica del azúcar extrae agua de las células de la fruta, así nadará en su propio jugo antes de cocerse. (Ósmosis)
3
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Empieza a cocinar a fuego medio. Cuando hierva, baja el fuego y cocina removiendo constantemente hasta que espese (aprox. 30-40 minutos).
Consejo: La acidez del limón y el azúcar ayudan a 'activar' la pectina de la fruta, responsable de la gelificación.
4
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Si te gusta con tropezones, déjala así; si la prefieres más fina, pásala por la batidora. Llena los tarros limpios en caliente.
Consejo: Los tarros deben estar calientes (p. ej., calentados en el horno) para que no estallen con la mermelada hirviendo.
5
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Cierra inmediatamente y ponlos boca abajo 5 minutos. Deja enfriar lentamente en un sitio abrigado (entre mantas).
Consejo: El vapor de la mermelada caliente expulsa el aire, y al enfriarse se crea el vacío que sella el tarro herméticamente. (Conservación)
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 1000 g Albaricoques maduros (pesados sin hueso)
- 400 g Azúcar blanco
- 2 cda. Zumo de limón fresco