Limonada de naranja y menta

La hermana pequeña de naranja (orangeade) de la clásica limonada. Mientras el limón da la acidez, la naranja aporta cuerpo y dulzor. Esta receta es un juego de proporciones: cómo equilibrar los ácidos más suaves de la naranja con un poco de limón para no tener un zumo aguado, sino un verdadero refresco. El secreto es el almíbar, que hace el trago sedoso.
🕒 Tiempo de prep. 10 min
Tiempo total 10 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 95 kcal
🌍 Cocina Internacional

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Exprimidor
  • Jarra
  • Cuchara de mango largo

Instrucciones

1

Prepara un almíbar rápido: mezcla el azúcar en los 60 ml de agua caliente hasta que se disuelva del todo y quede transparente. Deja enfriar un poco.

Consejo: Este paso asegura que la bebida no tenga posos.
2

En la jarra mezcla el zumo de naranja, el de limón y el almíbar.

Consejo: El zumo de limón es imprescindible, porque la naranja sola no es lo bastante ácida para un refresco.
3

Rellena con el agua fría o soda.

Consejo: ¡Prueba! El dulzor de las naranjas varía, puede que necesites más agua o limón.
4

Llena la jarra de hielo y echa las ramas de menta.

Consejo: El hielo ponlo siempre al final para no salpicar.
5

Sirve en vasos, decora con una rodaja de naranja.

Consejo: ¡Salud!

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Por qué es mejor almíbar que azúcar cristal?
En agua fría el azúcar cristal se disuelve muy lento y mal, a menudo cruje entre los dientes en el fondo. El almíbar se mezcla al instante.
¿Puedo usar soda?
¡Sí! El gas da un frescor extra y resalta los aromas.

Ingredientes

  • 300 ml Zumo de naranja recién exprimido
  • 100 ml Zumo de limón recién exprimido
  • 60 g Azúcar (o endulzante equivalente)
  • 60 ml Agua caliente (para el almíbar)
  • 540 ml Agua fría o soda
  • 200 g Cubitos de hielo
  • 2 ramas Menta fresca