Gougères de queso

El secreto de la 'gougère', un invento genial de la cocina francesa, reside en el poder del vapor. Como la masa no lleva levadura ni polvos de hornear, es el vapor de agua liberado durante la cocción lo que infla la masa densa, creando una estructura hueca y ligera como una pluma. Este milagro físico hace que el bocadito quede crujiente por fuera y aireado por dentro.
🕒 Tiempo de prep. 25 min
🍳 Tiempo de cocción 25 min
Tiempo total 50 min
🍽️ Raciones 5 raciones
🔥 Calorías 120 kcal
🌍 Cocina Francesa

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Cazo (preferiblemente de acero inoxidable)
  • Cuchara de madera resistente (la masa será densa)
  • Bandeja de horno
  • Papel de hornear
  • Manga pastelera (o una cuchara)

Información sobre alérgenos

⚠️ Gluten
⚠️ Lácteos
⚠️ Huevo

Instrucciones

1

Pon el agua, la mantequilla, la sal y la pimienta en un cazo y calienta a fuego medio hasta que la mantequilla se derrita por completo y la mezcla comience a hervir.

Consejo: Es importante que la grasa se distribuya en el agua (emulsión) antes de que empiece a hervir; de lo contrario, la masa no será uniforme al añadir la harina.
2

Retira del fuego y añade toda la harina de golpe. Remueve enérgicamente con la cuchara de madera hasta que se forme una bola compacta.

Consejo: Los gránulos de almidón de la harina se hinchan y gelatinizan con el agua caliente, dando consistencia a la masa.
3

Vuelve a poner el cazo al fuego y 'seca' la masa removiendo constantemente durante 1-2 minutos, hasta que se forme una fina película en el fondo del cazo y la masa emita un ligero sonido crepitante.

Consejo: Con este paso evaporamos el exceso de agua para que la masa pueda admitir más huevo después sin volverse líquida.
4

Pasa la masa a un bol frío y deja templar (aprox. 5-10 minutos).

Consejo: Si añades el huevo cuando está muy caliente, la proteína se coagulará (se harán huevos revueltos) y la masa no subirá.
5

Añade los huevos uno a uno, mezclando bien la masa tras cada adición (puedes usar batidora eléctrica). Bate el último huevo y añádelo poco a poco: estará lista cuando la masa esté brillante y caiga de la cuchara lentamente formando un pico de 'V'.

Consejo: La estructura proteica y el contenido de agua de la clara de huevo son la clave para que suba.
6

Incorpora 3/4 partes del queso rallado y la nuez moscada.

Consejo: La grasa del queso hace la masa más pesada, así que incorpóralo con cuidado solo al final.
7

Forma montoncitos del tamaño de una nuez sobre la bandeja forrada con papel de horno, dejando espacio entre ellos. Espolvorea con el queso restante.

Consejo: ¡Deja sitio para que crezcan! El volumen de la masa aumentará considerablemente.
8

Introduce en el horno precalentado a 200 °C durante 10 minutos, luego baja la temperatura a 180 °C y hornea otros 15 minutos más, hasta que estén bien dorados y ligeros.

Consejo: La alta temperatura inicial (choque térmico) provoca una producción explosiva de vapor que hace subir la masa.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Por qué se bajaron los bocaditos después de hornear?
Probablemente abriste la puerta del horno demasiado pronto y la estructura de la masa aún no se había solidificado lo suficiente para mantener la forma tras la salida del vapor.
¿Por qué quedó plana la masa ya en crudo?
Añadiste demasiados huevos. La masa debe mantener su forma, no esparcirse.

Ingredientes

  • 150 g Harina de trigo (repostería), tamizada
  • 80 g Mantequilla
  • 150 ml Agua
  • 150 g Queso curado (ej. Gruyère, Emmental o Cheddar añejo), rallado
  • 3-4 ud. Huevos (talla M, a temperatura ambiente)
  • 1 pizca Sal
  • 1 pizca Nuez moscada (recién rallada)
  • 1 pizca Pimienta blanca molida