Crema de tomate con albahaca

El alma de esta sopa es el dulzor natural del tomate maduro y el juego de ácidos. El secreto reside en sofreír lenta y profundamente el tomate, lo que saca las notas profundas y acarameladas antes de añadir el líquido. La frescura de la albahaca y la cremosidad de la nata se funden en la sopa caliente como un cálido abrazo; un comienzo sencillo pero elegante para cualquier comida.
🕒 Tiempo de prep. 15 min
🍳 Tiempo de cocción 30 min
Tiempo total 45 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 280 kcal
🌍 Cocina Mediterránea

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Olla de fondo grueso (para distribuir el calor uniformemente)
  • Cuchillo de cocina afilado y tabla de cortar
  • Batidora de mano (para triturar)
  • Colador de malla fina (para quitar las semillas)
  • Cuchara de madera

Información sobre alérgenos

⚠️ Leche
⚠️ Gluten (en caso de picatostes)

Instrucciones

1

Prepara las verduras: lava los tomates, quítales el pedúnculo y córtalos en cuartos. Pica la cebolla en dados finos y machaca el ajo o córtalo en láminas finas.

Consejo: Usa tomates maduros y blandos, porque son los que tienen el sabor más intenso y mayor contenido de azúcar.
2

En una olla calienta el aceite de oliva a fuego medio, luego añade la cebolla picada. Pocha lentamente hasta que esté totalmente blanda y brillante.

Consejo: No dores la cebolla, solo póchala para que siga dulce. Con demasiado calor la cebolla puede amargar (caramelización vs. quemado).
3

Echa el ajo, remueve y en cuanto huelas su aroma (aprox. 30 segundos), añade el tomate troceado.

Consejo: El ajo se quema en un momento, así que añádelo justo antes de los ingredientes húmedos.
4

Sofríe los tomates 5-7 minutos hasta que la piel empiece a soltarse y su jugo espese.

Consejo: Este paso concentra los sabores. El agua se evapora y el azúcar del tomate empieza a caramelizarse, lo que da un sabor más profundo.
5

Vierte el caldo de verduras. Salpimenta y añade el azúcar. Lleva a ebullición, baja el fuego y cocina a fuego lento 15-20 minutos hasta que el tomate se deshaga por completo.

Consejo: El azúcar redondea las aristas ácidas del tomate, haciendo el conjunto más armonioso.
6

Retira la sopa del fuego. Echa la mitad de las hojas de albahaca fresca y tritura con la batidora hasta que quede totalmente suave.

Consejo: Tritura la sopa caliente con cuidado, mantén la batidora bajo el líquido para que no salpique.
7

Si quieres una textura realmente sedosa, pasa la sopa por un colador fino para retener las pieles y semillas del tomate.

Consejo: Este paso hace que la sopa tenga 'calidad de restaurante' y sea verdaderamente cremosa.
8

Vuelve a poner la sopa al fuego, vierte la nata y calienta todo junto, pero sin que hierva a borbotones.

Consejo: Las grasas de la nata 'ligan' los sabores y suavizan los ácidos (emulsión).
9

Al servir espolvorea por encima albahaca fresca, queso rallado y picatostes crujientes.

Consejo: El acompañamiento crujiente aporta una textura emocionante junto a la sopa cremosa.

Preguntas frecuentes sobre la receta

Ha quedado muy ácida, ¿qué hago?
La acidez del tomate varía. Añade otra pizca de azúcar o una punta de cuchillo de bicarbonato, que neutraliza los ácidos.
¿Puedo usar tomate en conserva?
Sí, en invierno es incluso mejor que el tomate fresco insípido. Elige una conserva troceada de buena calidad o tomate triturado.
¿Cómo la conservo?
En la nevera aguanta 3-4 días. Al calentar no la hiervas fuerte si ya lleva nata.

Ingredientes

  • 1 kg Tomates maduros y jugosos
  • 1 ud. Cebolla (mediana)
  • 2 dientes Ajo
  • 2 cda. Aceite de oliva
  • 750 ml Caldo de verduras (o agua)
  • 1 manojo Albahaca fresca
  • 100 ml Nata para cocinar (mín. 20%)
  • 1 pizca Sal
  • 1 pizca Pimienta negra recién molida
  • 1 cdita. Azúcar blanquilla
  • 50 g Queso rallado (ej. Parmesano, opcional)
  • 50 g Picatostes (opcional)