Buddha bowl de quinoa con lima y tahini

La esencia del Buddha bowl es la abundancia y el equilibrio: diferentes colores, sabores y texturas se encuentran en el plato para que cada bocado sea una experiencia nueva. El sabor neutro y a nuez de la quinoa ofrece una base excelente, que se vuelve excitante con el cremoso tahini a base de sésamo y la refrescante lima. El objetivo es que lo crujiente, lo cremoso y lo suave estén presentes a la vez.
🕒 Tiempo de prep. 20 min
🍳 Tiempo de cocción 15 min
Tiempo total 40 min
🍽️ Raciones 2 raciones
🔥 Calorías 580 kcal
🌍 Cocina Internacional, Fusión

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Colador de malla fina (para lavar la quinoa)
  • Cazo mediano con tapa
  • Varillas manuales (para emulsionar el aderezo)
  • Tabla de cortar y cuchillo afilado
  • Bol pequeño para el aderezo

Información sobre alérgenos

⚠️ Sésamo

Instrucciones

1

Pon la quinoa en un colador fino y lávala a fondo bajo el grifo con agua caliente durante al menos 1 minuto, hasta que el agua deje de hacer espuma.

Consejo: El agua caliente disuelve mejor la capa amarga (saponina) de los granos, suavizando mucho el sabor.
2

Pon la quinoa en un cazo con los 300 ml de agua y la sal. Llévala a ebullición, luego baja el fuego y cocina tapado unos 15 minutos, hasta que el agua desaparezca y salgan unas 'colitas' (gérmenes) alrededor de los granos.

Consejo: Está lista cuando el centro del grano ya no es blanco, sino translúcido (gelatinización del almidón).
3

Retira el cazo del fuego, pon un paño de cocina limpio bajo la tapa y deja reposar 5-10 minutos.

Consejo: El paño absorbe el exceso de vapor, consiguiendo que la quinoa no quede aguada, sino suelta.
4

Prepara el aderezo: en un bol pequeño, mezcla el tahini con el zumo de media lima recién exprimida, una pizca de sal y pimienta. Añade agua tibia cucharada a cucharada hasta lograr una salsa con la consistencia de la nata líquida espesa.

Consejo: El ácido cítrico espesa el tahini al principio, pero añadiendo agua y batiendo con insistencia (energía mecánica) se vuelve a crear una emulsión cremosa.
5

Corta los tomates cherry por la mitad. Parte el aguacate, quítale el hueso, lamina la pulpa e inmediatamente rocíala con el resto del zumo de lima.

Consejo: El zumo de lima crea un medio ácido que evita que la pulpa del aguacate se oscurezca por efecto del oxígeno (pardeamiento enzimático).
6

Monta el bowl: pon una cama de rúcula en el fondo, añade la quinoa tibia, el tomate y el aguacate. Riega generosamente con la salsa de tahini y espolvorea con el sésamo tostado.

Consejo: Los aceites esenciales de las semillas tostadas se liberan con el calor, intensificando su sabor.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Por qué hay que lavar la quinoa?
La superficie de los granos de quinoa tiene una capa protectora natural que puede ser amarga. Se elimina fácilmente lavándola con agua caliente.
¿Qué hago si se corta el aderezo?
No te asustes, es natural. Añade un poco más de agua y sigue batiendo con energía hasta que vuelva a estar suave y cremoso.
¿Cómo consigo que la quinoa quede suelta?
El secreto es el reposo: tras la cocción, déjala vaporizar bajo la tapa para que los granos absorban la humedad restante y no se peguen.

Ingredientes

  • 150 g Quinoa (seca)
  • 1 ud. Aguacate (maduro, suave)
  • 150 g Tomates cherry
  • 50 g Rúcula (lavada)
  • 1 cda. Semillas de sésamo (tostadas)
  • 2 cda. Aceite de oliva virgen extra
  • 2 cda. Tahini (pasta de sésamo)
  • 1 ud. Lima
  • 300 ml Agua (para la cocción)
  • 0.5 cdita. Sal
  • 1 pizca Pimienta negra molida