Bollitos de requesón de oveja y ajo de oso

El mensajero de la primavera en el plato. El aroma intenso pero fresco del ajo de oso (ajo silvestre) equilibra genial el carácter graso y pesado del requesón de oveja. Esta receta aprovecha la frescura de temporada: no cocinamos el ajo de oso en exceso, sino que lo intercalamos en la masa, para que los aceites esenciales impregnen el bollo durante el horneado. Un clásico moderno que fusiona los sabores tradicionales de pastor con el retorno a la naturaleza.
🕒 Tiempo de prep. 30 min
🍳 Tiempo de cocción 25 min
Tiempo total 1 h 50 min
🍽️ Raciones 6 raciones
🔥 Calorías 460 kcal
🌍 Cocina Húngara

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Cuchillo afilado y tabla de cortar
  • Bol grande para mezclar
  • Rodillo
  • Cortapastas
  • Bandeja con papel de horno
  • Pincel

Información sobre alérgenos

⚠️ Leche
⚠️ Huevo
⚠️ Gluten

Instrucciones

1

Prepara la levadura: desmenúzala en la leche tibia con azúcar y deja que suba (aprox. 10 minutos) hasta que esté bien espumosa.

Consejo: La levadura activa es clave para una masa ligera. Si no espuma, cámbiala.
2

Lava bien el ajo de oso, sécalo y pícalo muy fino. Mezcla la harina con la sal en un bol y frota la mantequilla fría hasta obtener textura de arena húmeda.

Consejo: La humedad del ajo de oso puede afectar a la masa, por eso es importante que la superficie de las hojas esté seca antes de cortar.
3

Añade a la harina con mantequilla el requesón de oveja, la mitad del ajo de oso picado, la nata, el huevo y la levadura espumosa. Amasa una masa elástica y medianamente blanda.

Consejo: El recubrimiento de grasa (mantequilla, grasa del queso) en la masa hará que el resultado sea tierno.
4

Tapa la masa y deja reposar en lugar cálido 45 minutos hasta que suba bien.

Consejo: Elige un sitio sin corrientes, porque la masa fermentada se puede 'resfriar' y bajar.
5

Vuelca sobre tabla enharinada, estira a un dedo de grosor. Espolvorea con el resto del ajo de oso y pliega (de izquierda al centro, derecha encima, arriba abajo, abajo arriba). Reposa 15 minutos.

Consejo: Con el plegado y el espolvoreado creas capas, así las tiras de ajo de oso aparecerán vistosas en el interior del bollo.
6

Estira al grosor final de aprox. 2 cm. Corta los bollitos, ponlos en la bandeja y pincela la superficie con el huevo batido.

Consejo: El brillo del huevo no solo embellece, también protege la masa de secarse durante el horneado.
7

Mete los bollitos en el horno precalentado a 180 °C. Hornea 20-25 minutos hasta que tengan una corteza dorada.

Consejo: ¡Atento al olor! Cuando el aroma a cebolla asada empiece a dominar, ya falta poco.
8

Enfríalos en rejilla. Tibios están más ricos, cuando el queso y la mantequilla aún están blandos por dentro.

Consejo: Aguantan días en caja cerrada, pero el aroma del ajo de oso es más intenso recién hechos.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Puedo usar ajo de oso seco?
Aunque es posible, la experiencia de sabor no será la misma. La humedad y el crujido de la planta fresca son la esencia. Si solo tienes seco, mézclalo con la nata antes de usarlo.
¿Cuándo es la temporada de ajo de oso?
Generalmente desde finales de marzo hasta principios de mayo. Tras la floración el sabor se vuelve amargo, entonces ya no se debe recolectar.
¿Qué hago si no me gusta el requesón de oveja?
Puedes sustituirlo por una mezcla 1:1 de requesón de vaca y queso crema, salando un poco más fuerte.

Ingredientes

  • 500 g Harina de trigo (todo uso)
  • 150 g Mantequilla fría
  • 200 g Requesón de oveja
  • 50 g Ajo de oso fresco
  • 150 g Nata fresca (20% M.G.)
  • 1 ud. Huevo (talla M)
  • 25 g Levadura fresca
  • 100 ml Leche tibia
  • 1 cdita. Sal
  • 1 cdita. Azúcar blanquilla
  • 1 ud. Huevo (para pincelar)