Salsa de guisantes a la menta

El dulzor natural de los guisantes y el frescor de la menta forman una pareja clásica, muy popular en la cocina anglosajona. Al triturar los ingredientes, obtenemos una salsa sedosa, enriquecida por la nata y abrillantada por la mantequilla. Es una forma excelente de elevar unos simples guisantes a la categoría de guarnición o salsa elegante.
🕒 Tiempo de prep. 10 min
🍳 Tiempo de cocción 15 min
Tiempo total 25 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 210 kcal
🌍 Cocina Internacional

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Cazo
  • Batidora de mano
  • Colador fino (opcional para un acabado de lujo)

Información sobre alérgenos

⚠️ Lácteos

Instrucciones

1

Pica finamente la chalota y el ajo.

Consejo: La chalota tiene un sabor más fino y dulce que la cebolla común, por lo que combina mejor con los guisantes.
2

Derrite la mantequilla en un cazo a fuego medio. Añade la chalota y póchala hasta que esté transparente (sin que llegue a dorarse). Incorpora el ajo en el último minuto.

Consejo: Si la cebolla se dora, cambiará el color y el sabor de la salsa. El objetivo es pochar ('sudar'), no freír.
3

Añade los guisantes, rehogalos en la mantequilla y vierte el caldo.

Consejo: La mantequilla recubre los granos, aportando un sabor más rico.
4

Cuece tapado hasta que los guisantes estén tiernos (aprox. 5-8 minutos). Comprueba probando uno: la piel debe estar suave.

Consejo: ¡No los cocines en exceso o se volverán de color verde grisáceo! Deben mantenerse vibrantes.
5

Vierte la nata, deja que dé un hervor durante un minuto y retira del fuego. Añade la menta.

Consejo: La menta no se debe cocinar, solo escaldar con el calor residual de la salsa para que conserve su frescura.
6

Tritura con la batidora de mano hasta obtener una crema fina. Salpimenta al gusto.

Consejo: Inclina el cazo para que la cuchilla de la batidora quede totalmente sumergida y la emulsión sea más cremosa.
7

Si buscas una textura realmente elegante, pasa la salsa por un colador fino (opcional).

Consejo: Esto elimina los restos de pieles, consiguiendo una salsa tipo 'velouté' de calidad restaurante.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Puedo usar guisantes de lata?
No es recomendable. Los guisantes en conserva tienen un color apagado y sabor a cocido. Los congelados conservan mucho mejor el sabor fresco y el color vivo.
Ha quedado muy espesa.
Añade un poco más de caldo o nata para aligerarla.

Ingredientes

  • 300 g Guisantes tiernos (frescos o congelados)
  • 10 g Hojas de menta fresca
  • 30 g Mantequilla
  • 100 ml Nata para cocinar (min. 20% M.G.)
  • 1 ud. Chalota (o cebolla morada pequeña)
  • 1 diente Ajo
  • 3 g Sal
  • 1 pizca Pimienta blanca (o negra)
  • 100 ml Caldo de verduras (o agua)