- Ha quedado muy ácida, ¿qué hago?
- Añade un poco más de miel o azúcar moreno. El dulzor contrarresta la acidez del vinagre.
- ¿Puedo usar arándanos secos?
- No es lo ideal, les falta la humedad que da cuerpo a la salsa. Quédate con los frescos o congelados.
- ¿Cuánto dura?
- En la nevera, en un tarro cerrado, aguanta 1-2 semanas; el vinagre y el azúcar actúan de conservantes.
Salsa de arándanos, chile y aceto balsámico
Esta salsa es la armonía de los opuestos: la profundidad frutal del arándano se encuentra con el fuego del chile y la compleja acidez del aceto balsámico. Es como un buen perfume: primero te llega el aroma dulce, luego el final especiado. Acompañante perfecto para un magret de pato rosado, pero también eleva un simple queso camembert a la categoría gourmet.
Ingredientes
200
g
Arándanos frescos o congelados
50
ml
Aceto balsámico de buena calidad
2
cda.
Miel
0.5
cdita.
Chile en polvo (o en escamas)
50
ml
Agua
0.25
cdita.
Sal
0.25
cdita.
Pimienta recién molida
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Equipamiento necesario
- Cazo pequeño: Para cocinar la salsa.
- Cuchara de madera: Para remover.
- Colador (opcional): Si deseas una textura más sedosa.
Información sobre alérgenos
Sulfitos (en el vinagre)
Instrucciones
1
✓
Pon en el cazo los arándanos, el agua y la miel. Empieza a calentar a fuego medio.
Consejo: La miel ayuda a caramelizar los arándanos y da una textura más densa a la salsa.
2
✓
Cuando empiece a burbujear, añade el vinagre balsámico, el chile, la sal y la pimienta. Baja el fuego.
Consejo: No hiervas el vinagre demasiado fuerte al principio para no perder todos sus aromas, solo queremos que reduzca.
3
✓
Cocina a fuego suave 10-12 minutos hasta que los arándanos estallen y el jugo espese como una mermelada ligera.
Consejo: La pectina de la fruta actúa como espesante natural con el calor.
4
✓
Pruébala. Si no pica bastante, añade más chile ahora. Si está muy ácida, un poco de miel.
Consejo: Es difícil juzgar los sabores exactos en caliente; debe ser un poco intensa porque al enfriarse se suaviza.
5
✓
Sírvela con trozos (rústica) o pásala por un colador si quieres una salsa fina y elegante.
Consejo: El colado elimina las pieles, obteniendo un coulis brillante digno de pastelería.
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 200 g Arándanos frescos o congelados
- 50 ml Aceto balsámico de buena calidad
- 2 cda. Miel
- 0.5 cdita. Chile en polvo (o en escamas)
- 50 ml Agua
- 0.25 cdita. Sal
- 0.25 cdita. Pimienta recién molida