Salsa cremosa de pimientos rojos

Esta salsa fusiona dos elementos icónicos de la cocina húngara: el pimiento y la crema (en este caso, nata para lograr una textura más sedosa), presentándolos con un toque moderno. La clave de la técnica reside en "sudar" lentamente el pimiento, caramelizando sus azúcares naturales para crear una bomba de sabor concentrado. Es el puente perfecto entre los rústicos estofados y las elegantes veloutés francesas, elevando una simple pechuga de pollo o un plato de pasta a la categoría de festín.
🕒 Tiempo de prep. 15 min
🍳 Tiempo de cocción 20 min
Tiempo total 35 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 260 kcal
🌍 Cocina Húngara

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Tabla de cortar y cuchillo de chef afilado
  • Sartén mediana de fondo grueso o cazo
  • Cuchara de madera
  • Batidora de mano (para una textura sedosa)
  • Colador fino (opcional, para pasar la salsa)

Información sobre alérgenos

⚠️ Lácteos

Instrucciones

1

Prepara las verduras: lava los pimientos, quítales el tallo y las semillas, y córtalos en tiras finas tipo juliana. Pela el ajo y machácalo o pícalo finamente.

Consejo: El corte fino no es solo estética; permite que el pimiento se ablande más rápido y de manera uniforme al aumentar la superficie de contacto.
2

Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Añade el pimiento y empieza a pocharlo. Cuando empiece a bajar de volumen (unos 5 minutos), incorpora el ajo.

Consejo: Añade el ajo siempre más tarde, ya que su alto contenido en azúcar hace que se queme antes que los pimientos carnosos.
3

Continúa pochando la mezcla otros 5-8 minutos, hasta que los bordes del pimiento empiecen a dorarse y desprendan un aroma dulce.

Consejo: Este tostado despierta los sabores que darán profundidad a la salsa (reacción de Maillard).
4

Vierte la nata. Baja el fuego y deja que burbujee suavemente durante 5-6 minutos. Ahora salpimienta.

Consejo: La sal ayuda a extraer los jugos restantes del pimiento, que darán sabor a la nata (ósmosis).
5

Retira la sartén del fuego. Añade la albahaca fresca troceada con las manos y tritura la salsa con la batidora hasta que quede totalmente cremosa y homogénea. El color se volverá de un naranja vivo.

Consejo: Nunca cocines la albahaca; añádela al final para que no pierda sus aceites esenciales ni se ennegrezca por el calor.
6

Si buscas una calidad de restaurante, pasa la salsa por un colador fino para retirar las pieles del pimiento. Pruébala y rectifica de sal si es necesario.

Consejo: Eliminar las pieles resulta en una textura más sedosa que se adhiere mejor a la pasta o la carne.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Qué hago si la salsa queda muy líquida?
Sigue cocinando a fuego lento sin tapa para que se evapore el exceso de agua, o espésala con un poco de maicena disuelta en agua fría.
¿Puedo usar pimientos asados?
¡Sí! Si asas los pimientos previamente en el horno y les quitas la piel, la salsa tendrá un delicioso carácter ahumado.
¿Cuánto tiempo se conserva?
Se mantiene bien en la nevera, en un recipiente hermético, durante 3 días. Al calentarla, añade un chorrito de agua o nata.

Ingredientes

  • 2 ud. pimiento morrón (preferiblemente rojo)
  • 2 dientes ajo
  • 200 ml nata para cocinar (mín. 20% M.G.)
  • 15 ml aceite de oliva
  • 1 cdita. sal
  • 0.5 cdita. pimienta negra recién molida
  • 5 g albahaca fresca