- Ha quedado demasiado ácida.
- La acidez de la grosella varía según la variedad y madurez. Añade poco a poco más azúcar o miel hasta equilibrar los sabores.
- ¿Puedo usar grosellas congeladas?
- Sí, de hecho las fibras de la fruta congelada se rompen más fácil al descongelarse, dando más jugo.
Limonada de grosellas rojas
Ingredientes
Equipamiento necesario
- Batidora de vaso: Para extraer la pulpa de la fruta.
- Colador fino o gasa: Para quitar semillas y pieles y obtener un jugo limpio.
- Jarra de cristal grande: Para mezclar y enfriar.
- Cuchara de madera: Para disolver el azúcar perfectamente.
Instrucciones
Pon las grosellas lavadas en la batidora y tritura hasta obtener una pasta roja viva y totalmente homogénea.
Pasa la pulpa por un colador fino o gasa directamente a la jarra. Aprieta con el dorso de una cuchara para sacar hasta la última gota, dejando solo las semillas secas en la malla.
Añade el azúcar y el zumo de limón a la pulpa limpia. Remueve hasta que no oigas el azúcar rozar el fondo y el líquido esté totalmente liso.
Rellena con el agua fría, mezcla y prueba. Si tu fruta era muy ácida, ahora puedes corregir el dulzor.
Mete en la nevera al menos 60 minutos. En este tiempo los sabores se unen y la bebida se enfría a la temperatura perfecta.
Al servir, llena los vasos, echa hielo abundante y decora con hojas de menta 'aplaudidas' en tu palma y unas grosellas.
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 150 g Grosellas rojas (desgranadas)
- 50 ml Zumo de limón recién exprimido
- 40 g Azúcar
- 1 l Agua fría
- 10 ud. Cubitos de hielo
- 5 hojas Menta fresca