Limonada de grosellas rojas

El alma de este refresco es el contenido natural de pectina de la grosella roja, que hace que la bebida no sea solo un sirope aguado, sino una experiencia sedosa, casi masticable. La acidez de la fruta y los aceites del limón crean un contraste perfecto, que el frío del hielo hace realmente refrescante en los días calurosos.
🕒 Tiempo de prep. 15 min
Tiempo total 1 h 15 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 110 kcal
🌍 Cocina Internacional

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Batidora de vaso: Para extraer la pulpa de la fruta.
  • Colador fino o gasa: Para quitar semillas y pieles y obtener un jugo limpio.
  • Jarra de cristal grande: Para mezclar y enfriar.
  • Cuchara de madera: Para disolver el azúcar perfectamente.

Instrucciones

1

Pon las grosellas lavadas en la batidora y tritura hasta obtener una pasta roja viva y totalmente homogénea.

Consejo: Si no tienes máquina, pásalas bien por un pasapurés. El objetivo es romper las paredes celulares para liberar el jugo sabroso.
2

Pasa la pulpa por un colador fino o gasa directamente a la jarra. Aprieta con el dorso de una cuchara para sacar hasta la última gota, dejando solo las semillas secas en la malla.

Consejo: Este paso asegura la elegancia de la bebida. Los taninos de las semillas podrían amargarla si se quedaran dentro.
3

Añade el azúcar y el zumo de limón a la pulpa limpia. Remueve hasta que no oigas el azúcar rozar el fondo y el líquido esté totalmente liso.

Consejo: A temperatura ambiente el azúcar se disuelve mejor. En líquido frío los cristales se separan peor (saturación).
4

Rellena con el agua fría, mezcla y prueba. Si tu fruta era muy ácida, ahora puedes corregir el dulzor.

Consejo: Prueba siempre al final después de añadir el agua, porque la dilución cambia la percepción del sabor.
5

Mete en la nevera al menos 60 minutos. En este tiempo los sabores se unen y la bebida se enfría a la temperatura perfecta.

Consejo: Durante el reposo las moléculas se ordenan y el conjunto es más armónico.
6

Al servir, llena los vasos, echa hielo abundante y decora con hojas de menta 'aplaudidas' en tu palma y unas grosellas.

Consejo: Golpear la menta rompe las cápsulas de aceite esencial de la superficie de la hoja, dando un aroma más intenso al beber.

Preguntas frecuentes sobre la receta

Ha quedado demasiado ácida.
La acidez de la grosella varía según la variedad y madurez. Añade poco a poco más azúcar o miel hasta equilibrar los sabores.
¿Puedo usar grosellas congeladas?
Sí, de hecho las fibras de la fruta congelada se rompen más fácil al descongelarse, dando más jugo.

Ingredientes

  • 150 g Grosellas rojas (desgranadas)
  • 50 ml Zumo de limón recién exprimido
  • 40 g Azúcar
  • 1 l Agua fría
  • 10 ud. Cubitos de hielo
  • 5 hojas Menta fresca