Limonada casera

El secreto de la limonada perfecta es el equilibrio: la acidez del ácido cítrico, el dulzor del azúcar y la armonía de los aceites esenciales de la piel. El uso de jarabe de azúcar (en lugar de azúcar granulado) asegura que cada sorbo sea igual de dulce y que no nos encontremos granos de azúcar crujiendo bajo los dientes.
🕒 Tiempo de prep. 10 min
Tiempo total 10 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 45 kcal
🌍 Cocina Internacional

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Exprimidor
  • Jarra
  • Cuchara larga

Instrucciones

1

Haz rodar los limones sobre la encimera presionando con la palma, luego exprímelos.

Consejo: Rodarlos rompe las fibras, permitiendo que la fruta suelte más jugo.
2

Disuelve el azúcar en un poco de agua caliente (aprox. 1 dl) para obtener un jarabe. Mézclalo con el zumo de limón.

Consejo: El jarabe de azúcar líquido se mezcla instantáneamente con el agua fría (solución homogénea).
3

Rellena con el agua fría, añade el hielo y la menta.

Consejo: Golpea un poco la menta con la palma de la mano antes de echarla para liberar los aceites esenciales de las hojas.
4

Decora con rodajas de limón y sirve inmediatamente.

Consejo: El hielo se derrite y diluye la bebida, tenlo en cuenta al endulzar.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Por qué ha quedado amarga?
Dejaste macerar la piel de limón demasiado tiempo o incluiste la parte blanca. La parte blanca (albedo) contiene sustancias amargas.
¿Cómo disuelvo el azúcar en agua fría?
Difícilmente. Por eso vale la pena disolverlo primero en un poco de agua caliente (hacer un jarabe) y luego diluirlo con el agua fría.

Ingredientes

  • 4 ud. Limones
  • 100 g Azúcar (o miel)
  • 1.5 l Agua (con o sin gas)
  • 10 g Menta fresca
  • 20 ud. Cubitos de hielo