Fricasé de conejo

El fricasé de conejo es una joya de la cocina rural francesa, una mezcla perfecta de elegancia y sabor casero. Esta técnica se sitúa a medio camino entre el estofado y el salteado: la carne no se dora, solo se «sella» para conservar su color claro, y luego se cocina lentamente en una salsa de vino blanco y nata. El resultado es un plato sedoso, rico y cremoso, donde la tierna carne de conejo se deshace en la boca, y el tomillo junto con el vino blanco aportan frescura a una salsa ideal para mojar pan.
🕒 Tiempo de prep. 35 min
🍳 Tiempo de cocción 1 h 30 min
Tiempo total 2 h 5 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 650 kcal
🌍 Cocina Francesa

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Sartén grande de bordes altos o cacerola con tapa
  • Cuchillo deshuesador afilado o hachuela
  • Tabla de cortar
  • Varillas (para mezclar la harina)

Información sobre alérgenos

⚠️ Lácteos (mantequilla, nata)
⚠️ Gluten (harina)
⚠️ Apio
⚠️ Sulfitos (vino)

Instrucciones

1

Corta el conejo en trozos grandes (muslos, lomo) y salpimienta generosamente por todos lados.

Consejo: Deja reposar la carne a temperatura ambiente 15 minutos antes de cocinar para que no enfríe la sartén de golpe y se cocine uniformemente.
2

En una cacerola grande, calienta la mezcla de aceite y la mitad de la mantequilla a fuego medio. Añade las piezas de conejo y cocínalas hasta que blanqueen, sin dejar que se doren. Retíralas y resérvalas.

Consejo: La esencia del fricasé es la salsa clara, por lo que evitamos el tostado fuerte (reacción de Maillard mínima); el objetivo es solo «sellar» las fibras.
3

En la misma cacerola, con la grasa restante, pocha la cebolla picada fina hasta que esté transparente, luego añade la zanahoria en rodajas, el apio laminado y el ajo machacado. Rehoga durante 4-5 minutos.

Consejo: Los aromas de las verduras se extraen mejor en la grasa, lo que dará la base de sabor al plato.
4

Espolvorea la harina sobre las verduras, mezcla bien y cocina durante 1-2 minutos, con cuidado de que no se tueste demasiado.

Consejo: Este paso (hacer un roux) espesará la salsa. Es importante cocinar la harina brevemente para quitarle el sabor a crudo.
5

Vierte el vino blanco y raspa el fondo de la cacerola con una cuchara de madera para soltar cualquier resto adherido. Deja hervir 2 minutos.

Consejo: El vino ácido ayuda a desglasar y aporta frescura a la salsa cremosa.
6

Devuelve la carne a la cacerola, cubre con el caldo y añade el tomillo. Tapa y cocina a fuego muy lento (sin que hierva a borbotones) durante 1,5 horas, o hasta que la carne esté tierna como la mantequilla.

Consejo: La cocción lenta y suave (tipo escalfado) evita que la carne de conejo se seque.
7

Cuando la carne esté tierna, incorpora la nata y deja hervir 5 minutos más hasta que la salsa espese y quede cremosa. Prueba y rectifica de sal.

Consejo: Añade la nata solo al final para conservar su sabor fresco y evitar que se corte por el calor.
8

Antes de servir, espolvorea con abundante perejil fresco. Acompaña con arroz blanco o baguette crujiente.

Consejo: Las hierbas frescas pierden su aroma con el calor, así que úsalas siempre justo antes de servir.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Qué hago si la salsa está muy líquida?
Retira la carne y hierve la salsa a fuego fuerte unos minutos para que se evapore el exceso de agua (reducción). O disuelve una cucharadita de maicena en agua fría y añádela a la salsa caliente.
¿Puedo sustituir el vino?
Sí, puedes usar más caldo con un poco de zumo de limón o vinagre de vino blanco para mantener la acidez, que equilibra la grasa de la nata.

Ingredientes

  • 1 kg conejo limpio y troceado
  • 50 g mantequilla fría
  • 30 ml aceite de oliva
  • 30 g harina de trigo
  • 1 ud. cebolla
  • 2 ud. zanahorias
  • 2 tallos apio
  • 2 dientes ajo
  • 500 ml caldo de pollo
  • 200 ml vino blanco seco
  • 3 ramitas tomillo fresco
  • 1 manojo perejil fresco
  • 150 ml nata para cocinar o crème fraîche
  • 1 cdita. sal
  • 1 pizca pimienta negra recién molida