Crema de guisantes

El secreto de la crema de guisantes perfecta es conservar el color verde y realzar el dulzor natural del guisante. Este plato es la esencia de la frescura primaveral: los tiernos guisantes reciben solo una cocción breve para no perder su color vibrante ni su carácter crujiente y dulce. La nata y la mantequilla hacen que el resultado sea aterciopelado.
🕒 Tiempo de prep. 15 min
🍳 Tiempo de cocción 20 min
Tiempo total 35 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 290 kcal
🌍 Cocina Internacional

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Olla
  • Batidora de mano o de vaso
  • Colador (opcional)
  • Tabla de cortar y cuchillo

Información sobre alérgenos

⚠️ Leche

Instrucciones

1

Corta la cebolla en dados pequeños, machaca el ajo. Desgrana los guisantes frescos (si usas congelados, prepáralos).

Consejo: Los guisantes congelados no hace falta descongelarlos antes de cocer, pueden ir directos a la olla.
2

En una olla derrite la mantequilla a fuego medio. Echa la cebolla y póchala hasta que esté blanda, pero no dejes que se dore.

Consejo: La mantequilla da a la sopa su sabor básico mantecoso y dulce, pero su punto de humeo es más bajo que el del aceite, así que vigila la temperatura.
3

Añade el ajo, remueve y vierte los guisantes. Rehógalo todo en la cebolla con mantequilla 1-2 minutos.

Consejo: El rehogado breve (dinsztelés) ayuda a que el sabor del guisante sea más intenso antes de añadir el líquido.
4

Vierte el caldo de verduras. Salpimenta. Lleva a ebullición y baja el fuego.

Consejo: Recomendamos pimienta blanca para las cremas porque no se ven los puntos negros y su sabor es más suave.
5

Cuece la sopa unos 10-12 minutos hasta que el guisante esté tierno. Prueba uno: si la piel ya no está dura, pero sigue verde vivo, está listo.

Consejo: El guisante pasado pierde color y sabe harinoso (el azúcar se transforma en almidón).
6

Retira del fuego. Tritura la sopa con la batidora hasta que esté totalmente fina.

Consejo: Si quieres una sopa realmente elegante, en este punto pásala por un colador para que desaparezcan las pieles de los guisantes.
7

Mezcla la nata y vuelve a poner al fuego solo el tiempo justo para que se caliente. ¡No hiervas!

Consejo: Al hervir la nata se puede cortar y la sopa pierde su textura sedosa.
8

Sirve caliente, espolvoreada con perejil fresco y, si quieres, picatostes.

Consejo: Una gota de zumo de limón al final resalta aún más el dulzor del guisante.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Puedo usar guisantes de lata?
No se recomienda. El color de los guisantes de lata es apagado y saben a cocido. Usa mejor congelados si no tienes frescos.
¿Cómo consigo que quede realmente verde?
¡No los cuezas demasiado! Con el calor prolongado la clorofila se descompone y la sopa se vuelve marrón grisácea.
¿Con qué puedo espesar sin harina?
El propio almidón del guisante espesa, o también puedes cocer una patata dentro.

Ingredientes

  • 500 g Guisantes tiernos (frescos o congelados)
  • 30 g Mantequilla
  • 1 ud. Cebolla
  • 2 dientes Ajo
  • 800 ml Caldo de verduras
  • 100 ml Nata para montar (mín. 30%)
  • 1 pizca Sal
  • 1 pizca Pimienta blanca
  • 1 manojo Perejil fresco (para decorar)