Cazuela de alubias y remolacha al horno

A la cocina húngara le encantan los platos al horno ('rakott'), y esta es una variante emocionante sin carne. El sabor terroso de la remolacha y la cremosidad de las alubias funcionan sorprendentemente bien con la nata, recordando a las famosas patatas gratinadas pero con mucha más fibra y minerales. Un verdadero plato reconfortante de invierno, irresistible cuando sale del horno con su costra de queso dorado.
🕒 Tiempo de prep. 20 min
🍳 Tiempo de cocción 40 min
Tiempo total 1 h
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 480 kcal
🌍 Cocina Húngara

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Rallador: Para la remolacha.
  • Sartén: Para pochar la remolacha.
  • Fuente de horno: Para hornear.

Información sobre alérgenos

⚠️ Leche
⚠️ Huevo

Instrucciones

1

Pela la remolacha y rállala con un rallador grueso. Pica la cebolla en dados. Precalienta el horno a 180 °C.

Consejo: El jugo de la remolacha cruda tiñe mucho, usa guantes y lava la tabla enseguida.
2

Pocha la cebolla en el aceite, luego añade la remolacha rallada y el ajo prensado. Cocina 10 minutos hasta que la remolacha pierda volumen y se ablande un poco.

Consejo: Es necesario precocinar la remolacha porque en el horno, junto con las alubias, no se ablandaría lo suficiente.
3

Mezcla las alubias con la nata, los huevos crudos y las especias (sal, pimienta, pimentón).

Consejo: El huevo actúa como ligante, solidificándose con el calor (coagulación) y uniendo el ragú.
4

Extiende la remolacha pochada en una fuente, vierte por encima la mezcla de alubias y nata, y espolvorea con el queso.

Consejo: Si quieres puedes hacerlo por capas, pero así es más sencillo e igual de rico.
5

Hornea 25-30 minutos hasta que el queso se funda y se dore.

Consejo: Estará listo cuando burbujee por los bordes y el centro esté cuajado.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Qué alubias uso?
Las blancas o pintas son las mejores porque quedan más cremosas que las rojas. Las de bote son perfectas, solo lávalas bien.
¿Qué le da ese toque tradicional?
El huevo, la nata y las especias de embutido (comino, pimentón) son las que aportan ese característico sabor húngaro.

Ingredientes

  • 500 g Remolacha cruda
  • 400 g Alubias cocidas (de bote)
  • 3 cda. Aceite de oliva
  • 2 diente Ajo
  • 1 ud. Cebolla
  • 200 g Nata fresca (Crème fraîche)
  • 2 ud. Huevo
  • 1 cdita. Pimentón, sal, pimienta
  • 150 g Queso rallado (tipo Gouda o Emmental)