Açorda alentejana con aceite de oliva

La Açorda es la prueba del genio de la cocina portuguesa: cómo transformar unas rebanadas de pan duro, ajo y aceite de oliva dorado en una sopa majestuosa y reconfortante. Originalmente era el sustento de los trabajadores del campo en el Alentejo, donde nada se desperdiciaba. Aquí el pan no es un acompañamiento, sino el cuerpo de la sopa: absorbe el agua aromatizada con ajo y adquiere una textura sedosa y cremosa. El huevo añadido al final la enriquece tanto que parece que estuviéramos sentados en un elegante restaurante en el corazón de Lisboa.
🕒 Tiempo de prep. 15 min
🍳 Tiempo de cocción 20 min
Tiempo total 35 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 455 kcal
🌍 Cocina Portuguesa

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Olla de fondo grueso: Para que el ajo y el aceite se calienten uniformemente y no se quemen.
  • Batidora de mano: Para conseguir una textura perfectamente cremosa.
  • Báscula de cocina: Para dosificar el pan con precisión.

Información sobre alérgenos

⚠️ Gluten
⚠️ Huevos

Instrucciones

1

Corta el pan en cubos pequeños o trocéalo con las manos. Cuanta más superficie cortada tenga el pan, más sabor podrá absorber.

Consejo: La estructura del pan asentado es más abierta, por lo que puede retener más líquido sin volverse gomoso.
2

Calienta el aceite de oliva en la olla. Añade el ajo machacado y póchalo hasta que esté transparente y su aroma inunde la cocina. ¡No dejes que se dore!

Consejo: Si el ajo se tuesta demasiado amargará, así que mantén el fuego moderado.
3

Vierte el agua y añade la sal y la pimienta. Lleva el líquido a ebullición y luego baja el fuego para que solo burbujee suavemente.

Consejo: Durante la cocción lenta, los aromas del ajo impregnan el agua.
4

Incorpora los cubos de pan. Espera unos minutos hasta que el pan se empape completamente y empiece a deshacerse en el líquido.

Consejo: El almidón del pan se hincha con el agua caliente, espesando la sopa de forma natural.
5

Utiliza la batidora para triturar la sopa. Si prefieres un estilo más rústico, simplemente aplasta los trozos más grandes con un tenedor.

Consejo: Al triturar, el aceite y el agua se emulsionan en pequeñas gotas y se mezclan con el pan, volviendo la sopa cremosa.
6

Bate el huevo en un cuenco pequeño. Viértelo en hilo sobre la sopa caliente (pero ya fuera de ebullición) mientras remueves rápida y constantemente.

Consejo: La yema y la clara se transforman en finas hebras, aportando un sabor aterciopelado y denso al plato.
7

Prueba y rectifica de sal si es necesario. Sirve inmediatamente en platos hondos, espolvoreando generosamente con perejil fresco por encima.

Consejo: La frescura del perejil equilibra el sabor intenso del ajo y el aceite de oliva.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Qué pan debo usar?
Lo mejor es pan blanco de masa madre que tenga 1 o 2 días. El pan fresco se empapa demasiado rápido y puede quedar grumoso.
Se me ha cuajado el huevo, ¿qué he hecho mal?
El huevo solo se añade cuando la sopa ya no está hirviendo a borbotones. Remover constantemente ayuda a distribuir el calor uniformemente (atemperado).
¿Cómo la recaliento?
Añada un poco de agua y caliéntela a fuego lento, removiendo constantemente, ya que el pan tiende a pegarse al fondo.

Ingredientes

  • 500 g pan blanco asentado (sin corteza)
  • 50 ml aceite de oliva virgen extra
  • 3 dientes ajo machacado
  • 750 ml agua o caldo de verduras claro
  • 1 cdita. sal
  • 0.5 cdita. pimienta negra recién molida
  • 1 manojo perejil fresco
  • 1 ud. huevo de campo