- Se ha cortado la nata.
- Recibió el calor demasiado de golpe o la manzana era muy ácida. Trabaja siempre temperando (añadiendo poco a poco sopa caliente a la nata antes de verterla).
Sopa fría de manzana
La sopa de frutas es una especialidad húngara (Hungaricum). El punto crítico es el temperado (habarás): cuando añadimos la sopa caliente a la nata fresca fría. Si no tenemos cuidado, la proteína de la leche se corta por el calor y el ácido. La solución es igualar las temperaturas.
Ingredientes
500
g
Manzana (ácida)
50
g
Azúcar blanco
1
ud.
Canela en rama
1
cda.
Zumo de limón
1
l
Agua
150
ml
Nata fresca (Crème fraîche)
2
ud.
Clavo de olor
1
pizca
Sal
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Equipamiento necesario
- Batidora de mano
- Cazuela
Información sobre alérgenos
Leche
Instrucciones
1
✓
Pela las manzanas y córtalas en cubos. Ponlas a cocer en el agua con la canela, el clavo y la sal.
Consejo: La sal realza los sabores dulces, ¡no la omitas!
2
✓
Cuando estén tiernas, retira las especias. Tritura con la batidora (o déjala con trozos, al gusto).
Consejo: Antes de triturar, asegúrate de pescar los clavos, porque si los trituras la sopa quedará incomiblemente amarga y fuerte.
3
✓
Mezcla la nata fresca con un cucharón de sopa caliente (temperado) hasta que esté suave, y luego viértelo de nuevo en la cazuela. Deja que dé un hervor.
Consejo: Con este método acostumbras gradualmente la nata al calor, así se mantiene cremosa.
4
✓
Sazona con azúcar y zumo de limón al final, luego enfríala.
Consejo: Añade el limón solo al final para conservar la vitamina C y el frescor.
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 500 g Manzana (ácida)
- 50 g Azúcar blanco
- 1 ud. Canela en rama
- 1 cda. Zumo de limón
- 1 l Agua
- 150 ml Nata fresca (Crème fraîche)
- 2 ud. Clavo de olor
- 1 pizca Sal