Repollo guisado con tomate

La estrella rehabilitada de los comedores escolares. El secreto del repollo con tomate es encontrar el equilibrio 'ni muy dulce, ni muy ácido' y preservar la textura del repollo. No hay que cocerlo demasiado; debe quedar al dente, mientras la salsa espesa de tomate envuelve las hebras. Una bomba de sabor con ingredientes sencillos.
🕒 Tiempo de prep. 15 min
🍳 Tiempo de cocción 30 min
Tiempo total 45 min
🍽️ Raciones 5 raciones
🔥 Calorías 220 kcal
🌍 Cocina Húngara

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Olla grande
  • Cuchillo afilado o mandolina
  • Sartén para el roux

Información sobre alérgenos

⚠️ Gluten

Instrucciones

1

Corta el repollo en tiras finas y la cebolla en brunoise. Pocha la cebolla en la mitad del aceite.

Consejo: Retira el tallo duro del repollo, ya que puede amargar y tarda en cocerse.
2

Añade el repollo, sazona con sal y cocina tapado en su propio jugo hasta que reduzca su volumen.

Consejo: La sal ayuda a extraer el agua de las paredes celulares del repollo, cocinándose así al vapor (ósmosis).
3

Vierte el tomate, añade pimienta y azúcar, y cocina hasta que esté casi tierno.

Consejo: No lo cuezas demasiado en este punto, ya que tras añadir el espesante aún deberá hervir.
4

Prepara un roux claro (sofrito de harina) con el resto del aceite y la harina, espesa el guiso con él y deja que hierva todo junto.

Consejo: El roux suaviza la acidez del tomate y da cuerpo al guiso.

Preguntas frecuentes sobre la receta

Ha quedado muy ácido.
La acidez del tomate varía. Compensa con más azúcar o una pizca de bicarbonato (¡cuidado, hace espuma!).

Ingredientes

  • 1 ud. Repollo blanco (aprox. 1 kg)
  • 500 ml Zumo de tomate (espeso) o Tomate triturado
  • 1 ud. Cebolla
  • 2 cda. Aceite
  • 1 cda. Harina de trigo
  • 1 cda. Azúcar (al gusto)
  • 0.5 cdita. Sal
  • 0.5 cdita. Pimienta molida