- Ha quedado muy ácido.
- La acidez del tomate varía. Compensa con más azúcar o una pizca de bicarbonato (¡cuidado, hace espuma!).
Repollo guisado con tomate
La estrella rehabilitada de los comedores escolares. El secreto del repollo con tomate es encontrar el equilibrio 'ni muy dulce, ni muy ácido' y preservar la textura del repollo. No hay que cocerlo demasiado; debe quedar al dente, mientras la salsa espesa de tomate envuelve las hebras. Una bomba de sabor con ingredientes sencillos.
Ingredientes
1
ud.
Repollo blanco (aprox. 1 kg)
500
ml
Zumo de tomate (espeso) o Tomate triturado
1
ud.
Cebolla
2
cda.
Aceite
1
cda.
Harina de trigo
1
cda.
Azúcar (al gusto)
0.5
cdita.
Sal
0.5
cdita.
Pimienta molida
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Equipamiento necesario
- Olla grande
- Cuchillo afilado o mandolina
- Sartén para el roux
Información sobre alérgenos
Gluten
Instrucciones
1
✓
Corta el repollo en tiras finas y la cebolla en brunoise. Pocha la cebolla en la mitad del aceite.
Consejo: Retira el tallo duro del repollo, ya que puede amargar y tarda en cocerse.
2
✓
Añade el repollo, sazona con sal y cocina tapado en su propio jugo hasta que reduzca su volumen.
Consejo: La sal ayuda a extraer el agua de las paredes celulares del repollo, cocinándose así al vapor (ósmosis).
3
✓
Vierte el tomate, añade pimienta y azúcar, y cocina hasta que esté casi tierno.
Consejo: No lo cuezas demasiado en este punto, ya que tras añadir el espesante aún deberá hervir.
4
✓
Prepara un roux claro (sofrito de harina) con el resto del aceite y la harina, espesa el guiso con él y deja que hierva todo junto.
Consejo: El roux suaviza la acidez del tomate y da cuerpo al guiso.
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 1 ud. Repollo blanco (aprox. 1 kg)
- 500 ml Zumo de tomate (espeso) o Tomate triturado
- 1 ud. Cebolla
- 2 cda. Aceite
- 1 cda. Harina de trigo
- 1 cda. Azúcar (al gusto)
- 0.5 cdita. Sal
- 0.5 cdita. Pimienta molida