Pizza diavola con cebolla morada

La 'Diavola', o pizza 'Diablesa', es el santuario para los amantes de los sabores ardientes. Aquí complementamos la receta tradicional con el sabor dulce y punzante de la cebolla morada, que se suaviza al hornearse creando un contraste perfecto con el salami picante. No es solo un plato, es una prueba: encontrar el equilibrio entre el calor picante y la suavidad cremosa.
🕒 Tiempo de prep. 20 min
🍳 Tiempo de cocción 18 min
Tiempo total 45 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 720 kcal
🌍 Cocina Italiana

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Piedra para pizza o bandeja gruesa para una base crujiente
  • Cuchillo afilado para cortar muy fino
  • Cortapizzas

Información sobre alérgenos

⚠️ Gluten
⚠️ Leche

Instrucciones

1

Precalienta el horno a temperatura máxima (220-250 °C). Si tienes piedra para pizza, ponla a calentar; si no, prepara una bandeja y engrásala ligeramente con aceite.

Consejo: El horno caliente es el secreto para una masa crujiente por fuera y suave por dentro. [Por el choque térmico, los gases de la masa se expanden de golpe creando la estructura alveolada.]
2

Pela la cebolla morada y córtala en plumas o aros muy finos. Corta también el chile en rodajas finas.

Consejo: Los cortes finos aseguran que la cebolla se ablande y endulce incluso en el corto tiempo de horneado. [La rotura de las paredes celulares acelera el ablandamiento.]
3

Estira la masa a mano o con rodillo al tamaño deseado. Deja el borde un poco más grueso para formar la 'cornisa'.

Consejo: Empuja el aire desde el centro hacia los bordes con los dedos. [Así la estructura de la masa queda intacta y no expulsas todo el gas.]
4

Extiende la salsa de tomate con movimientos circulares, dejando el borde libre. Espolvorea con orégano seco.

Consejo: A veces menos es más: si hay demasiada salsa, la masa se empapa y queda pesada. [El exceso de humedad impide que la masa se cueza bien.]
5

Desmenuza la mozzarella escurrida y repártela uniformemente.

Consejo: La mozzarella aguada puede empapar la pizza, así que sécala siempre con papel de cocina antes de usarla. [El vapor de agua no puede escapar bajo la capa de grasa si el queso está muy húmedo.]
6

Distribuye las rodajas de salami sobre el queso y luego esparce la cebolla morada y los aros de chile.

Consejo: El salami suelta grasa al hornearse que impregna la cebolla, haciéndola más sabrosa. [Los sabores liposolubles se distribuyen así mejor.]
7

Mete la pizza en el horno caliente y hornea 15-18 minutos, hasta que el borde esté dorado y el queso burbujee fundido.

Consejo: Gira la pizza a mitad de tiempo si tu horno no calienta de forma uniforme.
8

Tras hornear, rocía con un poco de aceite de oliva, deja reposar unos minutos y corta.

Consejo: El aceite fresco resalta el sabor del tomate y las especias. [Los aceites esenciales se aprecian mejor sobre la superficie caliente.]

Preguntas frecuentes sobre la receta

¡Quedó demasiado picante!
Al servir, rocía un poco de miel o acompáñala con crema agria para suavizar la fuerza.
La cebolla se quemó.
La próxima vez córtala un poco más gruesa o ponla debajo o entre el queso para protegerla del calor directo.
¿Qué salami uso?
Cualquier salami curado con pimentón sirve, pero lo ideal es el piccante napolitano o un buen chorizo español.

Ingredientes

  • 500 g Masa de pizza lista (o casera)
  • 200 ml Salsa de tomate espesa
  • 250 g Queso Mozzarella (bola, escurrida)
  • 150 g Salami picante (en rodajas)
  • 100 g Cebolla morada
  • 2 ud. Chiles frescos
  • 2 cda. Aceite de Oliva Virgen Extra
  • 1 cdita. Orégano seco