Pizza ai Formaggi

El secreto de la pizza cuatro quesos no reside solo en la cantidad de queso, sino en su cuidadosa selección. Los quesos de diferentes texturas – la elástica mozzarella, el gorgonzola con carácter y el duro parmesano – se funden a ritmos diferentes en el horno caliente. Este juego de texturas crea esa cobertura cremosa pero dorada y crujiente en algunos puntos que tanto gusta. La salinidad y la grasa de los quesos crean un equilibrio perfecto con la masa crujiente.
🕒 Tiempo de prep. 20 min
🍳 Tiempo de cocción 15 min
Tiempo total 35 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 1150 kcal
🌍 Cocina Italiana

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Piedra para pizza o acero para hornear (para una transmisión de calor uniforme)
  • Cortador de pizza
  • Papel de horno
  • Pincel (para aceitar)
  • Rallador (para el parmesano)

Información sobre alérgenos

⚠️ Gluten
⚠️ Lácteos

Instrucciones

1

Precalienta el horno a la temperatura más alta posible (230-250 °C). Si tienes piedra para pizza, métela en la rejilla para que se caliente bien.

Consejo: La piedra caliente transmite calor inmediatamente a la base de la masa, haciendo que suba de golpe y quede aireada (aumento de volumen físico).
2

Machaca el ajo y mézclalo con el aceite de oliva en un cuenco pequeño. Deja reposar unos minutos para que los sabores se mezclen.

Consejo: El aceite protege el ajo del calor directo, así no se quema ni amarga, mientras transmite su sabor (extracción de aromas).
3

Estira la masa a mano en forma circular. Empezando desde el centro, empuja suavemente el aire hacia fuera con los dedos para que el borde quede más grueso.

Consejo: Evita el rodillo, porque expulsa las valiosas burbujas de gas de la masa, lo que la dejaría plana y compacta (retención de gas).
4

Pincela la superficie de la masa finamente con el aceite de ajo.

Consejo: La capa de aceite aísla la masa de la humedad de los ingredientes, así no se empapa durante el horneado (capa hidrófoba).
5

Desmenuza encima la mozzarella, desmigaja el gorgonzola y espolvorea con el parmesano rallado. Pon el requesón a cucharaditas por encima.

Consejo: El queso troceado más pequeño se funde y extiende más uniformemente sobre la masa (distribución de calor).
6

Mete la pizza en el horno caliente y hornea hasta que el queso empiece a burbujear y el borde de la masa esté dorado y con manchas (aprox. 10-12 minutos).

Consejo: La aparición de manchas marrones indica que el azúcar de la masa ha empezado a caramelizarse, lo que resulta en sabores ricos (Reacción de Maillard).
7

Saca del horno e inmediatamente espolvorea con la albahaca fresca troceada a mano.

Consejo: Por efecto del vapor caliente, los aceites esenciales de la albahaca se liberan, desprendiendo un aroma intenso sin que la hoja se ponga negra (evitar choque térmico).

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Por qué quedó aguado el centro de la pizza?
La mozzarella fresca puede soltar mucha agua. Usa una variedad más seca, o déjala reposar sobre papel de cocina tras cortarla antes de hornear.
¿Cuándo pongo el requesón?
Merece la pena poner el requesón hacia el final del horneado o al servir, para que mantenga su textura fresca y cremosa y no se seque.
¿Qué gorgonzola elijo?
Si buscas un sabor más suave, elige la versión 'dolce' (dulce), si más intenso, el tipo 'piccante' (picante).

Ingredientes

  • 4 bolas Masa de pizza (reposada)
  • 200 g Queso Mozzarella (tipo seco)
  • 100 g Queso Gorgonzola
  • 50 g Queso Parmesano
  • 100 g Requesón o Ricotta
  • 2 dientes Ajo
  • 2 cda. Aceite de oliva virgen extra
  • 1 puñado Albahaca fresca