- ¿Por qué sabe a jabón?
- Has usado demasiada lavanda o la has dejado infusionar demasiado tiempo. La lavanda es muy concentrada, se necesita la mitad que de un té normal.
Infusión de lavanda
La lavanda (Lavandula angustifolia) no es solo para las polillas. La infusión de sus flores es un remedio calmante y antiestrés usado desde hace siglos. Su sabor es potente, perfumado, por lo que hay que dosificar con cuidado para no acabar con sabor a 'jabón'. El limón y la miel ayudan a domar la intensidad floral.
Ingredientes
1
cdita.
Flor de lavanda seca (comestible)
500
ml
Agua caliente
15
g
Miel
2
rodajas
Limón fresco
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Equipamiento necesario
- Infusor o colador
- Taza
Instrucciones
1
✓
Pon la lavanda en el infusor.
Consejo: Los pétalos pequeños de lavanda son difíciles de colar si flotan libres.
2
✓
Escalda con el agua y deja reposar máximo 5 minutos.
Consejo: Prueba a los 3 minutos. Si es bastante intensa, sácala. El exceso de tiempo da sabor amargo y a perfume.
3
✓
Saca el infusor y deja enfriar un poco.
Consejo: El té demasiado caliente quema la lengua y no deja saborear.
4
✓
Endulza con miel y limón.
Consejo: La acidez del limón contrarresta la pesadez floral.
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 1 cdita. Flor de lavanda seca (comestible)
- 500 ml Agua caliente
- 15 g Miel
- 2 rodajas Limón fresco