Helado de requesón con grosellas

La acidez del requesón y el yogur, junto con su contenido proteico, son excelentes mejorantes de la textura en el helado. Las proteínas de la leche (caseína) retienen agua y emulsionan, logrando un helado naturalmente cremoso sin necesidad de cocer huevo. El alto contenido de pectina de la grosella ayuda a que la capa de fruta no se congele como un bloque, sino que se mantenga suave, como una mermelada, dentro de la crema fría.
🕒 Tiempo de prep. 20 min
🍳 Tiempo de cocción 10 min
Tiempo total 4 h 30 min
🍽️ Raciones 4 raciones
🔥 Calorías 220 kcal
🌍 Cocina Internacional

Ingredientes

Equipamiento necesario

  • Batidora de mano
  • Cazo pequeño
  • Heladera o recipiente para congelar

Información sobre alérgenos

⚠️ Lácteos

Instrucciones

1

Cuece las grosellas con el azúcar y el zumo de limón hasta que espesen (aprox. 5-8 minutos), luego deja enfriar completamente.

Consejo: Durante la cocción el agua se evapora y la pectina se activa, obteniendo una pulpa densa que no aguará el helado [Gelificación].
2

Tritura el requesón, el yogur, la miel, la sal y la vainilla con la batidora hasta obtener una crema totalmente lisa.

Consejo: La miel ayuda a que el helado se mantenga untuoso congelado, ya que fija el agua de forma distinta al azúcar cristalizado [Descenso crioscópico].
3

Monta la nata ligeramente e incorpórala con movimientos envolventes a la crema de queso.

Consejo: La nata montada introduce burbujas de aire en la crema, haciéndola ligera y espumosa (overrun).
4

Empieza a congelar la crema blanca. Cuando esté casi lista, vierte la salsa de grosellas fría, pero no la mezcles del todo para que quede veteada.

Consejo: La técnica del 'ripple' (veteado) no solo es bonita, sino que da variedad de sabor en cada cucharada.
5

Ponlo en el congelador para el endurecimiento final.

Consejo: Cierra herméticamente, ya que los lácteos absorben fácilmente los olores del congelador.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Por qué se notan grumos de queso?
No lo batiste lo suficiente. En el helado buscamos la sedosidad, hay que cremar el requesón por completo.
Quedó demasiado ácido.
El frío atenúa el sabor dulce y resalta los ácidos. Al probarla, la crema debe ser más dulce de lo que te gustaría que fuera una vez congelada.

Ingredientes

  • 200 g Grosellas rojas frescas (o congeladas)
  • 250 g Requesón (o queso fresco batido cremoso)
  • 200 ml Nata para montar
  • 150 g Yogur griego
  • 80 g Miel
  • 50 g Azúcar blanco
  • 20 ml Zumo de limón recién exprimido
  • 1 cdita. Extracto de vainilla
  • 1 pizca Sal