- ¿Por qué se notan grumos de queso?
- No lo batiste lo suficiente. En el helado buscamos la sedosidad, hay que cremar el requesón por completo.
- Quedó demasiado ácido.
- El frío atenúa el sabor dulce y resalta los ácidos. Al probarla, la crema debe ser más dulce de lo que te gustaría que fuera una vez congelada.
Helado de requesón con grosellas
La acidez del requesón y el yogur, junto con su contenido proteico, son excelentes mejorantes de la textura en el helado. Las proteínas de la leche (caseína) retienen agua y emulsionan, logrando un helado naturalmente cremoso sin necesidad de cocer huevo. El alto contenido de pectina de la grosella ayuda a que la capa de fruta no se congele como un bloque, sino que se mantenga suave, como una mermelada, dentro de la crema fría.
Ingredientes
200
g
Grosellas rojas frescas (o congeladas)
250
g
Requesón (o queso fresco batido cremoso)
200
ml
Nata para montar
150
g
Yogur griego
80
g
Miel
50
g
Azúcar blanco
20
ml
Zumo de limón recién exprimido
1
cdita.
Extracto de vainilla
1
pizca
Sal
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Equipamiento necesario
- Batidora de mano
- Cazo pequeño
- Heladera o recipiente para congelar
Información sobre alérgenos
Lácteos
Instrucciones
1
✓
Cuece las grosellas con el azúcar y el zumo de limón hasta que espesen (aprox. 5-8 minutos), luego deja enfriar completamente.
Consejo: Durante la cocción el agua se evapora y la pectina se activa, obteniendo una pulpa densa que no aguará el helado [Gelificación].
2
✓
Tritura el requesón, el yogur, la miel, la sal y la vainilla con la batidora hasta obtener una crema totalmente lisa.
Consejo: La miel ayuda a que el helado se mantenga untuoso congelado, ya que fija el agua de forma distinta al azúcar cristalizado [Descenso crioscópico].
3
✓
Monta la nata ligeramente e incorpórala con movimientos envolventes a la crema de queso.
Consejo: La nata montada introduce burbujas de aire en la crema, haciéndola ligera y espumosa (overrun).
4
✓
Empieza a congelar la crema blanca. Cuando esté casi lista, vierte la salsa de grosellas fría, pero no la mezcles del todo para que quede veteada.
Consejo: La técnica del 'ripple' (veteado) no solo es bonita, sino que da variedad de sabor en cada cucharada.
5
✓
Ponlo en el congelador para el endurecimiento final.
Consejo: Cierra herméticamente, ya que los lácteos absorben fácilmente los olores del congelador.
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 200 g Grosellas rojas frescas (o congeladas)
- 250 g Requesón (o queso fresco batido cremoso)
- 200 ml Nata para montar
- 150 g Yogur griego
- 80 g Miel
- 50 g Azúcar blanco
- 20 ml Zumo de limón recién exprimido
- 1 cdita. Extracto de vainilla
- 1 pizca Sal