- ¿Puedo usar melisa seca?
- Sí, pero la hoja fresca tiene un sabor mucho más vivo y cítrico. Si usas seca, pon menos cantidad porque es más concentrada.
- ¿Por qué hace falta leche condensada?
- El alto contenido de azúcar y extracto seco de la leche condensada evita que el helado se congele como una piedra (reducción del punto de congelación).
Helado de melisa y limón sin heladera
Ingredientes
Equipamiento necesario
- Cazo pequeño
- Colador
- Batidora de varillas (eléctrica recomendada)
- Recipiente apto para congelador
Información sobre alérgenos
Instrucciones
Lava las hojas de melisa y pícalas o machácalas un poco con la mano.
Vierte la mitad de la nata (unos 125 ml) en un cazo, añade la melisa y calienta hasta que esté a punto de hervir. Retira del fuego, tapa y deja reposar 30 minutos.
Cuela la nata a un bol limpio, presionando bien las hojas, y añade el resto de la nata fría. Mete en la nevera hasta que esté bien fría (aprox. 1 hora).
En un bol grande, mezcla la leche condensada, la miel, la vainilla y el zumo de limón.
Monta la nata infusionada (ya fría) a punto de nieve firme con la batidora eléctrica.
Incorpora la nata montada a la base de leche condensada con movimientos envolventes suaves, cuidando de no bajar la nata.
Vierte la mezcla en un recipiente hermético y congela al menos 4-6 horas.
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 20 g Hojas frescas de melisa (o hierbaluisa)
- 250 ml Nata para montar (fría)
- 200 ml Leche condensada
- 50 g Miel (opcional)
- 1 cdita. Extracto de vainilla
- 1 cda. Zumo de limón