Queso azul: Intensidad y distinción en la cocina para paladares gourmet

Descripción

El queso azul es uno de los quesos curados más característicos y célebres, distinguido por el moho noble Penicillium. Las vetas azuladas o verdosas que recorren su interior le confieren su aspecto único y ese sabor rico, salino y ligeramente picante.

Puede elaborarse con leche de vaca, oveja o cabra, existiendo variedades mundiales como Roquefort, Gorgonzola o Stilton. Durante la maduración, se introduce oxígeno (por ejemplo, mediante perforaciones) para que el moho se desarrolle dentro, otorgándole textura y aroma inigualables.

Tipos y usos

  • Roquefort: de oveja, sabor fuerte, salado y maduro.
  • Gorgonzola: italiano, más suave y cremoso.
  • Stilton: británico, cilíndrico y de textura friable.

El uso del queso azul es muy variado: excelente en ensaladas, aderezos, salsas, pizzas, pastas o bocadillos. Desmenuzado o en lonchas es delicioso. Imprescindible en tablas de quesos, marida genial con miel, nueces o peras.

Nutrición y salud

Es buena fuente de proteínas, calcio y fósforo, además de vitamina B12 y otras vitaminas liposolubles. Por su grasa y sal, se aconseja consumo moderado.

100 g aportan unas 350–370 kcal. Al ser bajo en carbohidratos, encaja en dietas low-carb. Su intensidad hace que poca cantidad baste para enriquecer platos.

El queso azul es perfecto para experimentar: su sabor complejo y con carácter eleva cualquier receta.