- La gelatina no ha cuajado.
- Puede que usaras poca gelatina, que la hirvieras (lo que destruye su capacidad gelificante) o que contuviera kiwi o piña.
- ¿Qué pasa con el kiwi y la piña?
- Estas frutas contienen una enzima (bromelina/actinidina) que descompone la gelatina. ¡Solo puedes usarlas si son de lata (cocidas)!
Gelatina de frutas naturales
La esencia de la gelatina es el estado coloidal: la gelatina (una proteína), disuelta en agua, forma una estructura reticular al enfriarse que atrapa el líquido. Así, el zumo de fruta líquido se transforma en un postre sólido y tembloroso. Para un resultado limpio y transparente, es importante no hervir la gelatina y esperar pacientemente a que cuaje.
Ingredientes
Equipamiento necesario
- Cazo pequeño
- Moldes o vasos de cristal
- Varillas
Instrucciones
Lava las frutas y corta las más grandes en trozos de bocado. Distribúyelas en el fondo de los moldes o vasos.
Hierve la mitad del agua (250 ml) con el azúcar, la vainilla y el zumo de limón hasta que el azúcar se disuelva por completo.
Disuelve la gelatina en polvo en el resto del agua fría y déjala reposar 5 minutos para que se hidrate.
Retira el almíbar del fuego, espera 1 minuto (¡que no borbotee!) y mezcla la gelatina hidratada hasta que se disuelva totalmente.
Deja que el líquido se temple y viértelo sobre las frutas. Refrigera durante al menos 4 horas.
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 300 g Frutas variadas (fresa, frambuesa, arándanos, melocotón)
- 20 g Gelatina neutra en polvo
- 500 ml Agua (o zumo de fruta colado)
- 100 g Azúcar
- 2 cda. Zumo de limón
- 1 paquete Azúcar avainillado