Estragón ruso: El pariente vigoroso y robusto del clásico francés
Descripción
El estragón ruso (Artemisia dracunculus var. inodora) es la variedad más resistente y fácil de cultivar de esta familia aromática, aunque gastronómicamente difiere de su primo francés. Mientras el francés es anisado y dulce, el ruso posee un perfil más herbáceo, amargo y robusto, con apenas notas de anís. Es una planta vigorosa que prospera donde otras fallan, ofreciendo abundancia de hojas verdes durante todo el año.
Uso inteligente en la cocina
Debido a su sabor más suave en anís pero más áspero en textura, el estragón ruso se usa de forma distinta:
- Platos cocinados: A diferencia del francés (que pierde sabor), el ruso aguanta bien cocciones largas en guisos y estofados de carne.
- Aromatizar vinagres: Es excelente para macerar en vinagre, aportando un toque herbáceo interesante para aderezos.
- Ensaladas (hojas jóvenes): Las hojas tiernas de primavera pueden añadir un toque verde y fresco a las ensaladas.
- Bebidas tradicionales: En países del este y Asia central, se usa para aromatizar refrescos carbonatados de color verde brillante (Tarkhuna).
Beneficios y bienestar
Comparte muchas propiedades medicinales con el género Artemisia. Es conocido por estimular el apetito y facilitar la digestión. Rico en antioxidantes y aceites esenciales, se ha usado tradicionalmente como tónico general. Masticar sus hojas frescas puede ayudar a aliviar el dolor de muelas por su ligero efecto adormecedor.
Aunque culinariamente se considera inferior al francés para la salsa bearnesa, el estragón ruso tiene su propio carácter y utilidad en una cocina rústica y de aprovechamiento.