Manzanilla: Hierba medicinal y aromática con efectos antiinflamatorios y calmantes
Descripción
La manzanilla (también conocida como camomila) es una de las hierbas medicinales más populares y extendidas, utilizada en forma de flor seca para infusiones, decocciones, mezclas de especias y cosmética. Sus flores de centro amarillo y pétalos blancos conservan, incluso tras el secado, su característico aroma ligeramente amielado y sus principios activos antiinflamatorios y sedantes.
Aunque su uso más común es como base para infusiones, se integra maravillosamente en postres, helados, jarabes de miel o aromatizantes de bebidas. Compuestos como la apigenina, los flavonoides y sus aceites esenciales favorecen una digestión saludable y un sueño reparador.
Usos de la manzanilla
- Infusiones y decocciones: Como bebida reconfortante para el estómago y reductora del estrés.
- Postres: Para aromatizar panna cottas, helados de miel y manzanilla o bizcochos.
- Bebidas: En limonadas, kombuchas o mezclas relajantes.
- Baños y cremas: Para calmar y perfumar la piel.
- Adobos herbales: Aporta un carácter único a verduras y pescados.
Propiedades medicinales
- Antiinflamatoria: Beneficiosa para la piel, mucosas y el sistema digestivo.
- Calmante: Útil para aliviar la tensión nerviosa y trastornos del sueño.
- Antiespasmódica: Ayuda en molestias menstruales y calambres estomacales.
- Antibacteriana: Posee un ligero efecto antiséptico.
Conservación
La manzanilla seca debe guardarse en un recipiente hermético, protegido de la luz y la humedad, en un lugar fresco. Bien conservada, mantiene su aroma y propiedades hasta 12 meses.
La manzanilla es un ingrediente verdaderamente versátil, funcional y natural, que enriquece la cocina moderna no solo con sus virtudes terapéuticas, sino también con su delicado perfil de sabor.